Agreden a un joven para exigirle parte de la tonelada de hachís robada en El Sauzal
Cuatro marroquíes, a bordo de un BMW, retuvieron ilegalmente y agredieron a un hombre para que les dijera si él y su hermano se apropiaron de 300 kilos. Otras fuentes dicen que un individuo se apropió de 500 kilos con una lancha, después de que el grupo organizado no pudiera sacar 1.200 kilos de El Puertito.
El Día, , 09-08-2011Un joven de alrededor de 30 años fue retenido ilegalmente y recibió una paliza por parte de miembros de la banda de narcotraficantes magrebíes que perdieron una tonelada de hachís en un desembarco fallido de mercancía por la costa de El Sauzal a finales del mes pasado.
Supuestamente, los autores de la “llamada de advertencia” fueron cuatro marroquíes que se desplazaron al citado municipio norteño a bordo de un vehículo BMW.
Al parecer, la víctima es hermano de uno de los sospechosos de haberse quedado con una cantidad muy importante del hachís que quedó abandonado en la zona de El Puertito.
El objetivo de las amenazas y de la agresión fue que la víctima confesara si su hermano y él mismo se habían quedado con parte de la valiosa mercancía, así como que, de ser así, se la devolvieran. Pero no está demostrado que dichas personas estén implicadas en la sustracción de la droga.
Según explican fuentes vecinales, uno de los responsables de la “apropiación indebida” del estupefaciente se quedó con 300 kilos aproximadamente.
Sin embargo, las mismas fuentes señalan que un tercer hombre utilizó una lancha neumática para sustraer la nada despreciable cantidad de media tonelada.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado 29 de julio, cuando una embarcación semirrígida arribó a la costa de El Puertito con 1.200 kilos de hachís en total, según las fuentes consultadas por EL DÍA.
La zona de El Puertito y Rojas ha sido utilizada, desde hace tiempo, para desembarcar dicho tipo de droga procedente de Marruecos. Hasta ahora, los empleados de los traficantes accedían por una pista, que estaba cerrada con una cadena o valla, pero que ellos rompían cada vez que lo necesitaban.
Sin embargo, en esta ocasión fue diferente. Al parecer, en la zona se realizan obras públicas y la carretera estaba bloqueada con una pala mecánica.
Los traficantes que esperaban la mercancía no repararon en dicha circunstancia coyuntural y, al final, se quedaron sin poder retirar los fardos. Además, los miembros del grupo organizado observaron algún movimiento extraño y huyeron de la zona sin poder mover el producto ilícito. En la playa quedaron abandonados 1.200 kilos de hachís. Durante la madrugada y el amanecer, supuestamente residentes de El Sauzal, La Matanza y Tacoronte se dieron un “festín”, pues hicieron desaparecer una tonelada de droga.
Al parecer, un ciudadano se quedó con 500 kilos de hachís y otro se apropió de otros 300, como se apuntó anteriormente.
Además, otras personas utilizaron bolsos y mochilas para cargar cantidades mucho más pequeñas de droga, distribuidas en tabletas.
Tras el citado “robo”, otras fuentes vecinales señalaron que la Guardia Civil apareció en la zona por la tarde, cuando solo quedaban 200 kilos en la playa, que es lo que los medios de comunicación reflejaron en sus informaciones posteriores.
Al día siguiente, investigadores de la Guardia Civil realizaron batidas por mar y por tierra, con el fin de encontrar más fardos. Sin embargo, hasta ahora dicha labor ha resultado infructuosa.
Al parecer, funcionarios del Instituto Armado registraron algunas cuevas de la zona, que pudieron ser usadas para esconder la mercancía, aunque no encontraron nada de interés.
Hasta hace pocos días, en la playa podían verse abandonadas las denominadas “camisas”, es decir, las telas de saco usadas para recubrir los fardos con el hachís. Algunas de ellas tienen los sellos “Milano” o “Milenio”, que indican el productor de la mercancía.
El elevado coste de la mercancía perdida por los marroquíes y la violencia de estos para reclamar lo que consideran suyo ha hecho que en algunos puntos de El Sauzal y La Matanza se adopten actitudes de defensa para evitar otras agresiones.
Además de los agentes del Instituto Armado, hay investigadores de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) del Cuerpo Nacional de Policía que también intentan localizar la referida tonelada de hachís.
En cualquier caso, tras el revuelo generado en la zona por el error de los narcotraficantes marroquíes, ahora resulta muy complejo localizar a quienes se han quedado con diversas cantidades del alijo de estupefaciente.
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