MÁS DE 400 DETENIDOS

La violencia se extiende por más barrios de Londres y otras ciudades por tercera noche

Grupos de jóvenes arrasan comercios e incendian coches y viviendas Cameron suspende sus vacaciones y regresa para intentar frenar la situación

El Periodico, EFE / Londres, 09-08-2011

La policía británica ha desplegado un tercio más de agentes ante las algaradas violentas que se han propagado a varios barrios de Londres, donde jóvenes prendieron fuego a edificios y vehículos por tercer día consecutivo tras el inicio el pasado sábado en Tottenham. Además, la policía de Birmingham (norte de Inglaterra) ha confirmado que varias propiedades y comercios había sufrido ataques y robos en diferentes zonas de la ciudad y varias personas fueron detenidas. En el barrio de Croydon, en el sur de Londres, varios edificios fueron incendiados y en Hackney (este de Londres), una de las zonas más conflictivas de la capital británica, se vivieron enfrentamientos entre un grupo de jóvenes y la policía.

La gravedad de situación y la duras críticas al Gobierno hizo que el primer ministro británico, David Cameron, haya anunciado el regreso anticipado e inmediato de sus vacaciones en Italia. La ministra británica de Interior, Theresa May, calificó de “pura delincuencia” estos altercados. Hay más de 334 detenidos en Londres y otros 100 en Birmingham y la policía ya ha pedido más de 1.700 efectivos como refuerzos.

El comisario en funciones de Scotland Yard, Tim Godwin, hizo un llamamiento a los londinenses para que identifiquen a los responsables y éstos puedan ser detenidos. Además pidió a los padres que tengan controlados a sus hijos.
Registros en la calle

Los actos vandálicos, que no parecen tener una motivación evidente, se han extendido durante la madrugada de este martes a los barrios de Lewisham, Peckam, Hackney y Croydon, en el sur y este de Londres, donde se han registrado enfrentamientos entre grupos de jóvenes y la policía, además de destrozos de comercios e incendios de viviendas y vehículos.

Los disturbios se desencadenaron después de que Scotland Yard efectuara algunos registros en la calle, lo que dio lugar a que momentos después un grupo de encapuchados se enfrentaran a los agentes arrojándoles piedras y botellas. Las imágenes aéreas de la calle Mare, una de las arterias principales de este barrio de Londres, con una de las tasas de criminalidad más altas del Reino Unido, mostraban cómo los manifestantes utilizaban palos para romper escaparates tiendas y las ventanas de algunos autobuses. Frente a ellos una línea de policía antidisturbios les hacía frente mientras sobre la zona sobrevolaban tres helicópteros de las fuerzas de seguridad.

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