JAIME LÓPEZ / Londres Especial para EL MUNDO
Los saqueos en Londres se extienden ya a otras ciudades
Graves disturbios en Birmingham y Liverpool / El tercer día de violencia obliga a Cameron a suspender sus vacaciones
El Mundo, , 09-08-2011El tercer día de disturbios y pillaje callejero en la capital británica tuvo un simbólico epicentro: Hackney, un pujante barrio de clase media del este de Londres. Miles de violentos jóvenes, algunos encapuchados y armados con barras y piedras, salían ayer a la calle quemando todo a su paso en los barrios de East Ham, Peckham, Lewisham, y Brixtol, en el este y sur de Londres. Pero la cosa no quedó ahí y las revueltas llegaron a saltar los límites físicos de la capital británica, registrándose saqueos en comercios de Birmingham o Leeds y más disturbios en Liverpool.
La gravedad de la situación que desborda a policías y bomberos y que ha llevado a algunos vecinos a solicitar la intervención del ejército obligó al primer ministro, David Cameron, a interrumpir sus vacaciones familiares en la Toscana italiana y a adelantar su regreso a Londres.
Además de Hackney, un barrio que en teoría saldrá beneficiado de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con la construcción de nuevas infraestructuras, similares protestas estallaron en la zona comercial del Bullring, en el centro de Birmingham, en la ciudad de Leeds, al norte de Londres, y en Liverpool, donde esta madrugada los manifestantes han quemado coches y provocado diversos daños materiales.
La ola de violencia y vandalismo ha sorprendido a todo el Gobierno británico y a los oficiales de Scotland Yard de vacaciones, lo que ha despertado muchas críticas sobre la improvisación para manejar esta nueva crisis. Más de un centenar de jóvenes saquearon el domingo por la noche muchas tiendas de electrónica y de ropa del barrio de Walthamstow (norte). En Brixton (sur), otro centenar participó en el saqueo de un gran almacén. Y las vitrinas de varios locales fueron destruidas en la principal arteria comercial.
El patrón se repetía en otras partes de la capital. Otro grupo de unos 50 jóvenes atacó las tiendas de Oxford Circus, en el corazón turístico de Londres, y también se registraron incidentes similares en Islington y en Enfield (norte).
La policía, con la plantilla mermada por el periodo estival, se ha visto superada en algunas ocasiones para estas tácticas de guerrilla urbana. Igualmente, los bomberos se ven desbordados a la hora de apagar los numerosos incendios que se provocan en los puntos conflictivos, donde los manifestantes prenden fuego a vehículos y mobiliario urbano indiscriminadamente. Se trata de pequeños pero numerosos focos de violencia, de unas 50 personas cada uno. Sus protagonistas han obligado a los agentes policiales a emplearse a fondo y al mismo tiempo en distintos puntos de la capital británica.
Según los medios británicos, varios grandes supermercados como Sainsbury’s, Waitrose o Tesco fueron desvalijados, al igual que tiendas de populares cadenas de ropa como H&M, Argos y Marks and Spencer. Se desconoce el número exacto de objetos robados y la cifra de establecimientos destrozados y asaltados por los manifestantes, pero algunos periódicos especulaban que podría llegar al centenar. Sólo en Tottenham, la ola de violencia causó daños superiores a 115 millones de euros. A pesar de la grave situación, tanto el primer ministro, David Cameron, como el alcalde de Londres, Boris Johnson, han tardado casi tres días en reaccionar. Ayer se vieron obligados a regresar anticipadamente de sus vacaciones para afrontar la crisis.
Refuerzos de policía, algunos de otros municipios, se desplegaron ayer por la capital para hacer frente a esta situación, mientras que algunos vecinos solicitan la colaboración del ejército, según Dpa. El subinspector de la policía británica, Steve Kavanagh, culpó a las redes sociales como Twitter y a aplicaciones de mensajería gratuita a través de los smartphones, de la propagación de la violencia a otros barrios de Londres. El vicealcalde de la capital británica, Kit Malthouse, subrayó al canal estatal que los autores de los disturbios son «un pequeño grupo de personas» que «han decidido perpetrar actos violentos y que, francamente, sólo están buscando cosas que robar». «Buscan tipos de comercios particulares, bien porque quieren unas zapatillas deportivas nuevas o lo que sea».
La ministra del Interior, Theresa May, dijo que los causantes de estos disturbios son simplemente «delincuentes» y prometió que serán llevados ante la Justicia. Por ahora las autoridades han detenido a 215 personas y había más de 40 policías heridos al cierre de esta edición.
El único que ha reaccionado a tiempo es el viceprimer ministro, Nick Clegg, que ha visitado el barrio de Tottenham, donde el sábado empezaron los disturbios.
OORBYT.es
>Análisis de Jaime López.
(Puede haber caducado)