El 15-M acusa a la policía de herir a nueve 'indignados' en un desalojo

Diario Sur, ROSSEL APARICIO raparicio@diariosur.com, 09-08-2011

«¡Estas son nuestras armas!, ¡estas son nuestras armas!». Éste fue ayer el cántico más repetido en la puerta principal del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Capuchinos, en la capital. Lo gritaba medio centenar de simpatizantes del 15 – M mostrando las palmas de sus manos a los agentes policiales que custodiaban el acceso al recinto. Gritaban casi los mismos ‘indignados’ que horas antes (al filo de la media noche del domingo) fueron desalojados por los antidisturbios. La plataforma ciudadana, que había acudido para impedir la expulsión de un ciudadano argelino, acusó ayer a los agentes de usar en dos ocasiones concretas «una violencia desmedida» y de herirlos cuando «todos nos manifestábamos de forma pacífica», explicó Débora Muñoz, una de las portavoces del movimiento. Por su parte, la Subdelegación del Gobierno no ha realizado ningún comunicado ni declaración sobre la actuación policial.

«Nuestra reivindicación era pacífica y la policía empezó a arrastrarnos como sacos de patatas. Nos tiraban al suelo y los que se resistieron recibieron puñetazos y patadas. Un compañero incluso se quedó inconsciente unos minutos», indicó la portavoz. «Y lo peor de todo es que los antidisturbios acordonaron la plaza y no dejaban pasar ni siquiera a los efectivos sanitarios», concluye.

Otro compañero, Ángel, atendía a los medios con dos puntos de sutura en el labio inferior y una venda en la pierna derecha: «Un policía me puso la rodilla en el pecho y me dio puñetazos y patadas», indicó. «No tuve miedo pero sí sentí mucha pena y frustración por lo ocurrido», apostilló el joven. Según la plataforma, entre el domingo y el lunes, cuando hubo una segunda actuación policial, se registraron nueve parte de lesiones de ‘indignados’ que ayer mostraron su intención de denunciar a los agentes.

Asilo político

Los manifestantes, algunos de ellos acampados desde el domingo en la puerta del CIE, pretendían solidarizarse e impedir la deportación de Sid Hamed Bouziane, un inmigrante argelino de 29 años amenazado por el gobierno de su país. «Lleva casi tres años viviendo en Córdoba y hace 17 días que está en el CIE. Lo detuvieron cuando preparaba los papeles para casarse», explica Mamen Prados, una amiga del joven.

Según el 15 – M Bouziane llegó en patera a España huyendo del gobierno de Argelia. «Mandarlo a su país es como enviarlo al matadero. Ya han matado a sus cuatro hermanos», dijo Prados. Al cierre de esta edición la orden de expulsión se había «paralizado» según informó la propia plataforma hasta que se resuelva su petición de asilo político.

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