"La cumbia es el ritmo de los marginados, la voz del pueblo"
El Día, , 04-08-2011Soñó con ser cantante, pero terminó en el borde menos visible del universo musical, en un plano desde el que ha desarrollado con éxito su labor de compositor, productor, dj, selector… Emiliano Gómez, abanderado del proyecto El Hijo de la Cumbia, actúa el próximo sábado en el Festival de Músicas Mestizas y + que, a partir de las 19:00 horas, se celebrará en la plaza Alisios capitalina, en los exteriores del Auditorio de Tenerife Adán Martín. “La cumbia es el ritmo de los marginados, la voz del pueblo”, señala tras su última conquista en territorio francés.
¿Esperaba que su música tuviera tanto protagonismo en Europa?
Todo esto forma parte de un proceso que, a su vez, está ligado con la fuerza que están teniendo los ritmos latinos en Europa. Uno trabaja para alcanzar los mayores índices de publicidad, pero el éxito es algo que no se puede programar.
¿Qué importancia ha tenido en este proceso la aldea global que entre todos hemos creado?
Seguramente tiene mucho que ver en lo que afecta de forma directa al conocimiento de los ciclos creativos. Vivimos rodeados de células multiculturales que tratan de convivir en espacios dominados por el mestizaje. La globalización implica lograr victorias y fracasos, pero dentro de la cultura casi todo es positivo. Para entender lo que hago no se necesita saber idiomas, únicamente hay que recibir la energía que fluye durante mis espectáculos.
¿El poder de la música está en su carácter universal?
Siempre ocurrió de esa forma… Es algo que está ahí y que guste o no, nadie puede cambiar. Es como si un desconocido se me acercara en Francia durante una sesión y me dijera: tu parles français? No, no hablo francés, hago música…
¿Cómo ha planificado su carrera profesional? ¿Europa es un reto?
Hace poco me encontré con Celso Piña – un cantautor mexicano – y le dije que me gustaría tener una trayectoria musical tan larga y exitosa como la suya, pero eso es algo que no depende solo de mí. Lo único que puedo hacer yo es seguir quemando la buena onda que hay dentro de mí. Cuando arranqué en este mundo tenía doce años y sigo queriendo descubrir cosas que aún no forman parte de mi vida. Estar en un estudio componiendo música es algo que no puedo evitar, pero lo de ir a un club a bailar es algo que ya he dejado atrás. Ahora, trabajo duro para que otros disfruten de la música por mí.
¿Dónde tiene sus raíces un lenguaje musical y dónde empieza la fusión?
Ambas forman parte de una sola cosa. La fusión es algo que existe en el interior de un artista y crece conforme se conocen otros modelos musicales; es un proceso natural. El mestizaje está asociado al alma de un artista.
¿Continúa empeñado en descubrir los sonidos de los barrios del mundo?
Ese fue el punto de partida de este proyecto… El Hijo de la Cumbia es algo más de un sonido diferente. Uno trata de buscar experiencias que tengan una vida propia dentro del formato musical. Esa es la idea con la que llego a Tenerife: quiero poner la semilla de lo que hago en la Isla y que crezca con fuerza.
¿Su obra está en sintonía con las personas que menos tienen?
Aquí no valen rodeos… La cumbia es el ritmo de los marginados, la voz del pueblo. Es el espejo de situaciones que se han vivido históricamente desde la llegada de los colonizadores europeos a América. Es un ritmo hecho a medida para las clases que viven una situación de emergencia.
¿Estar alejado de los niveles más comerciales le otorga una mayor pureza a este género?
Puede que sea así, aunque también existe una cumbia más comercial que vive alejada de un estilo con una mayor cadencia y mucho más real. Ese es el de los marginados. A veces, es más importante sentir un instrumento que oír la letra de una canción. Además, eso obliga a tener que trabajar un poco más la imaginación para construir un mundo que está en el aire. Lo que trato de expresar en mis composiciones es que siempre es posible romper una frontera a partir de un proceso instrumental.
¿Le ha quedado la pena de no ser un cantante?
Si tengo que cantan lo hago, pero no soy un buen cantante (ríe). De pequeño quise serlo e incluso me atreví en algún que otro festival de la escuela, pero es algo que ahora mismo no me preocupa en exceso. Soy un instrumentista que busca un lugar desde el que poder impulsar todo el trabajo que viene desarrollando El Hijo de la Cumbia.
¿Antes habló de la “semilla” que le gustaría plantar en Tenerife a raíz de esta actuación, pero qué espera de esta experiencia con el mestizaje?
Estoy contento por participar en un evento como el Mumes (Festival de Músicas Mestizas y +) por todo lo que supone seguir acumulando experiencias junto con otros artistas. ¿Qué espero? Lo único que me planteo es que a partir del sábado haya gente que vea con normalidad lo que hago y, sobre todo, que el proyecto de El Hijo de la Cumbia siga ampliando sus fronteras.
Festival Mumes
Plaza Alisios de Santa Cruz
Sábado,19:00h
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