VIGILANCIA POLICIAL EN CIUTAT VELLA

A la caza del latero

La cúpula de la Guardia Urbana notifica nuevas prioridades a los agentes Carteristas y vendedores ambulantes, en el punto de mira

El Periodico, DAVID PLACER BARCELONA, 03-08-2011

Los vendedores ambulantes y los carteristas serán más perseguidos por la Guardia Urbana, que desde hace poco más de un mes responde a las nuevas directrices de la alcaldía de Barcelona, en manos de CiU. La noche del lunes el primer teniente de alcalde y responsable de la seguridad, Joaquim Forn, visitó la sede de la Guardia Urbana en la Rambla para informar a los agentes nocturnos de las nuevas prioridades. El responsable político, que ya había hecho la misma presentación a los turnos del día, explicó que el combate contra la venta ambulante y los carteristas será reforzado. «Los resultados se están notando. Nos felicitan porque los guardias urbanos por primera vez patrullan el metro. Y los comerciantes también han notado que la venta ilegal ha bajado», dijo Forn.

El nuevo jefe de la Guardia Urbana, Evelio Vázquez, explicó que el cuerpo policial está depurando algunas tácticas para lograr mayor eficacia en su trabajo. «Antes siempre se hacían los cambios de turno a la misma hora y los vendedores ambulantes lo aprovechaban para tomar las calles en ese momento. Ahora, el cambio de horario es rotativo», detalló el responsable policial.

Según las cifras que maneja el cuerpo, el pasado mes de julio bajaron la mayoría de denuncias respecto al mismo mes del año anterior. En Ciutat Vella, el distrito más conflictivo de la ciudad, las quejas de vecinos y comerciantes por venta ambulante se redujeron en un 39,8%, los hurtos denunciados en un 3% y los robos con violencia en un 28,9%. La policía municipal asegura, en cambio, que las actuaciones contra estas acciones se refuerzan.

Las detenciones en el distrito pasaron de 369 en julio del año pasado a 546 en julio de este año y las denuncias por venta ambulante subieron de 3.707 en julio del 2010 a 5.104 en julio pasado, un 37,7% más.

En la primera salida nocturna después de la presentación de las nuevas directrices de la policía, la noche del lunes, los agentes se repartieron en sus lugares de destino: desa-

lojos de plazas, playas, patrullaje contra la venta ambulante y vigilancia en estaciones de metro.

Una de las patrullas que vigila las calles del Raval se detuvo en su primera operación: venta ilegal de cerveza por parte de un hombre de la India. «Es habitual. Siempre vende por aquí», explicó un cabo de la Guardia Urbana. «Solo actúan contra nosotros pero los ladrones siguen en la calle. Yo no hago daño a nadie, solo vendo esto para comer», comentó el hombre, al que le decomisaron unas latas de cerveza.

Poca eficacia

El trabajo insistente de la policía no siempre disuade a los vendedores ambulantes habituales. «No sé cuántas multas me han puesto. Deben ser más de 15.000 euros, pero nunca las pago. No tengo papeles», explicó otro joven, paquistaní, a quien sorprendieron con 24 latas de cerveza cerca de la plaza Reial.

Los agentes también conocen de sobra a los carteristas y vendedores de droga del distrito. «Una semana detuve tres veces a un vendedor de heroína. Nosotros hacemos las detenciones pero después quedan en libertad», remató, resignado, uno de los agentes. Los urbanos esperan que algún día, aunque sea por cansancio, la venta termine bajando.

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