RELIGIÓN
La noche y el día de un ramadán estival en la costa barbanzana
La Voz de Galicia, , 03-08-2011La comunidad musulmana de Ribeira habla de respeto a Alá para defender la disciplina que conlleva su fe
La comunidad musulmana de Ribeira habla de respeto a Alá para defender la disciplina que conlleva su fe
Para el imán Sidibatt y para Abdalá, Alá es su razón de ser. El epicentro de un universo teocéntrico en el que Dios juzga y obra en función del comportamiento y la disciplina de sus fieles, que en Galicia superan los cinco mil, en España el millón y medio y en el mundo supone la cuarta parte de la población.
El encuentro con el periodista se produce en la mezquita que la comunidad musulmana tiene en Ribeira. A la hora de la sobremesa, un momento que Sidibatt y Abdalá, como el resto de los musulmanes, no conocen con el sol en lo alto desde que el lunes se inició el ramadán.
La mezquita ribeirense es la única que existe en la comarca, y está en Santiago la más próxima. Aquí la población musulmana es flotante como consecuencia de los trabajos que produce el mar: «Marruecos, Mauritania y Senegal son las poblaciones con mayor representación, aunque también hay tunecinos, argelinos y pakistaníes», cuenta Sidibatt, conocedor de las estadísticas por su condición de imán.
Es el mismo Sidibatt quien explica que el ramadán es «una muestra de respeto a Dios. Aunque nuestra obligación con él es durante todo el año, en este mes es en cuando Alá comprueba quién es un verdadero musulmán y cumple con las obligaciones que conlleva esta época de abstinencia». La explicación la realiza en uno de los bancos que los niños utilizan para sentarse en la escuela que tienen en el interior del templo – «para conocer mejor nuestra cultura y orígenes» – , y con el eco que producen las oraciones de sus compañeros.
Galicia y el Sáhara
El hecho de que este año coincida en plena temporada estival el mes de ayuno no supone ningún problema, según explican: «Es mucho peor si estamos en el Sáhara, allí las temperaturas son extremas, por eso cuando aquí tenemos un día de mucho calor no es un problema insalvable», explica Abdalá antes de comenzar a detallar cuáles son los consejos básicos para soportar las horas de abstinencia que acarrea el ayuno. La jornada comienza poco después de las cinco de la mañana, cuando se produce el primer rezo. Lo más recomendable es beber líquidos con glucosa como zumos o leche con azúcar. Las oraciones se suceden a lo largo de la jornada hasta celebrar la de las diez de la noche. Aquí es cuando el sol se pone y la normalidad alimentaria regresa a la vida de la comunidad musulmana: «Cuando llega la noche hay que comer con mesura, lo mejor es empezar con unos dátiles y luego con algo más fuerte», explica Abdalá.
Sobre la importancia de practicar los rezos en la mezquita, es el imán de la comunidad barbanzana quien ejemplifica de una forma muy gráfica y con una sonrisa que «en caso de poder es mejor hacerlo, pero de no ser así se practica donde podamos. Eso sí, y para que lo entiendas, las dos valen, pero si es en el templo su valor, por ejemplo, es de 20 euros, y si es en otro sitio, de uno».
Sobre el papel de la mujer en la mezquita, es claro. Han de ir más tapadas que cuando están en la calle, pero ocupan el mismo espacio que los hombres en el templo. Los niños, hasta que llegan a la pubertad no tienen la obligación de iniciarse. Al igual que las personas enfermas, mujeres con la menstruación o embarazadas. Sobre esto Sidibatt concluye: «La voluntad de Alá no es que alguien enferme durante el ramadán».
(Puede haber caducado)