atentados en noruega
Stoltenberg desaconseja restringir las libertades para combatir el terrorismo
«Pudimos habernos vuelto locos, pero encontramos el camino a casa», dice el primer ministro noruego
El País, , 02-08-2011El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, aplaudió ayer la valentía y la apuesta por la democracia de los ciudadanos de su país tras los atentados del 22 de julio, que dejaron 77 víctimas mortales, y desaconsejó restringir las libertades para luchar contra el terrorismo. El país entero ha demostrado su capacidad de «encontrar el camino correcto» en medio de la tragedia, enfatizó Stoltenberg en el acto de Estado en el Parlamento (Storting) en memoria de las víctimas de la explosión del coche bomba en el centro de Oslo y el tiroteo en el campamento de las juventudes socialdemócratas.
«Vosotros, los jóvenes, habéis demostrado vuestra determinación a responder al odio con amor. El terror no debe conducir a más odio, sino a más democracia», insistió el primer ministro dirigiéndose a las juventudes socialdemócratas, objetivo de la matanza en la isla de Utoya.
«Podíamos habernos vuelto locos, pero los noruegos supieron encontrar el camino de regreso a casa», aseguró Stoltenberg. En línea con esa apertura y respeto, el dirigente socialdemócrata reiteró que todas las opiniones tienen cabida en democracia, pero no la violencia, en referencia al autor confeso del doble atentado, el ultraderechista e islamófobo Anders Behring Breivik. «Quiero pedir que no empecemos ahora una caza de brujas», aseguró el primer ministro tras apuntar que muchos comentarios en el pasado, de unos y otros, podían haberse hecho «de otra forma».
Además, Stoltenberg declaró el 21 de agosto día nacional para conmemorar a las víctimas del doble atentado. El de ayer fue un acto solemne, presidido por el rey Harald y el príncipe heredero Haakon, con participación de un centenar de damnificados, acorde al talante contenido que ha marcado todas las expresiones de recuerdo a las víctimas en los últimos días.
Pulso firme
También de acuerdo a esa tónica, estuvo dominado por la llamada a la cohesión nacional. El presidente del Storting, Dag Torje Andersen, agradeció el pulso firme de Stoltenberg, con parecido énfasis con que elogió la labor de la Policía y los equipos de rescate. Ante los accesos al Parlamento se leían pancartas con frases como «Jens Stoltenberg, gracias por el calor, padre de la nación) entre las flores, velas y otros mensajes en recuerdo de las víctimas.
La gestión de la crisis y la cercanía que ha transmitido en la tragedia han disparado la popularidad de Stoltenberg, que según una encuesta del rotativo ‘Dagbladet’ obtendría ahora el 40% de los votos, frente al 33,5% que logró en las generales de 2005. La próxima cita con las urnas es en septiembre, en los comicios municipales, y entonces se comprobará si se ha detenido en Noruega el hasta ahora imparable auge del populismo islamófobo del norte de Europa.
El llamamiento generalizado a conservar los valores que inspiran la vida política noruega comienza a ser puesto a prueba con encuestas como la publicada por el diario ‘VG’, en la que un 65,5% de las 1.283 personas consultadas aboga por endurecer las leyes contra el terrorismo. El ministro de Justicia, Knut Storberget, consideró conveniente el debate, pero instó a «no adoptar conclusiones apresuradas».
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