El Ramadán vacía de turistas árabes las calles y los comercios de Marbella
Diario Sur, , 02-08-2011Ya no derrochan como solían hacerlo en aquellos maravillosos años 80 y 90, pero el mercado árabe sigue siendo apetecible para cualquier empresario de la ciudad. Según las estadísticas, este turista de alto poder adquisitivo gasta cuanto quiere. Y así lo han hecho durante el mes de julio. Pero el Ramadán, que comenzó ayer, manda y los fieles que cumplen las leyes de Mahoma dan por concluidas sus vacaciones. Para infortunio de hosteleros y firmas de lujo este adinerado visitante vuelve a los 40 grados a la sombra que azotan el norte de África y la Península Arábiga.
Durante los días del mes sagrado, quienes siguen los preceptos religiosos no pueden comer, beber ni practicar el sexo mientras brille un rayo de sol. Al oscurecer, las reuniones en los hogares marcan el final del ayuno. Una agenda poco compatible con el disfrute de las vacaciones, sobre todo porque para quienes gozan de una capacidad adquisitiva más alta, el mes sagrado es también el periodo en el que deben hacerse cargo de ese prestigio social: sus hogares se transforman en puntos de encuentro, y la ruptura del ayuno al atardecer, en momentos de agasajo para familiares y amigos.
Hoteles
El hecho de que el mes sagrado musulmán arrancara este año a principios de agosto trastocó los habituales planes de descanso de este selecto grupo de viajeros, provocando un adelanto del periodo de asueto. Así reza por ejemplo en el libro de reservas de Puente Romano, Don Carlos o Marbella Club donde en el mes julio prepararon hasta el último detalle para la llegada de los turistas de Arabia Saudí, los Emiratos Árabes o Catar.
Más visitas
Los establecimientos sondeados por este periódico reconocen el estirón que dieron sus curvas de ocupación en julio a causa del desembarco de este público, que muestra, a las claras, una acusada predilección por los hoteles de lujo. En el Don Carlos aseguran que el adelanto del mes santo musulmán vino a pedir de boca y que jugó un papel importante en el nivel de ocupación del complejo.
Por su parte, desde el Hotel Marbella Club, que atesora una larga experiencia en el trato de este tipo de clientela, advierten de que un Ramadán en plena temporada alta siempre afecta, pero reconocen que agosto es el mes por excelencia de la campaña y que presenta perspectivas igualmente alentadoras. «El resto de mercados compensa la caída de árabes», subrayan desde el emblemático establecimiento.
Las firmas más exclusivas de la ciudad, concentradas en su mayoría en Puerto Banús, también hicieron su agosto en pleno mes de julio. La llegada de marroquíes y saudíes ha sido espectacular este año, según confirman desde estas mismas boutiques. Las firmas llaman la atención sobre cómo ha crecido el volumen de visitantes respecto a años anteriores y el desembolso realizado frente a un turismo nacional bastante más recatado a la hora de gastar.
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