«Pasamos la noche en vilo»

La Verdad, TANIA FERNÁNDEZ, 01-08-2011

Bar Luky de La Arboleja, en el que se han producido algunos robos durante los últimos meses. :: FOTOS: ISRAEL SÁNCHEZ/ AGM

«No tengo miedo pero quiero seguridad para mi pedanía». Son las palabras de Mariano Lucas, un vecino de La Arboleja que describe la situación que están viviendo desde que comenzó el verano. Cada vez son más frecuentes las entradas de ladrones a las casas situadas en la huerta. La mayoría de ellos, de origen rumano según los vecinos, no esperan a que sea de noche, sino que les da igual ser vistos y entran a mediodía amenazando a los dueños de las viviendas en algunas ocasiones. Buscan chatarra y enseres domésticos, al parecer para venderlos y ganar algo de dinero e incluso en algunas ocasiones han desmontado varios contadores de luces para llevarse el cobre, material que se paga muy caro en las chatarrerías si está en buen estado. Ante esta situación, los vecinos han presentado varias denuncias y han solicitado más seguridad, pero no se les ha hecho caso, se quejan. Además, durante el mes de julio, y en menos de 15 días, en algunas viviendas han entrado más de una vez, «siempre el mismo ladrón», según afirma un vecino de la zona, quien aspira a que las autoridades locales sepan la situación que están viviendo. Tienen que pasarse las noches en vela, paseando de una ventana a otra para ver si alguien se acerca e incluso han tenido que poner candados en las entradas de sus casas para evitar que se produzcan más robos. Incluso en algunas puertas han colocado más de un candado. Pero estos individuos no solo se dedican a entrar en las casas, sino que también hay un bar de la zona en el que han entrado más de una vez, llevándose las sillas y los altavoces de la terraza. El ‘modus operandi’ siempre es el mismo: saltan las vallas de los lugares que quieren atracar o fuerzan las puertas hasta que consiguen estar dentro. Ginés Lucas, dueño del bar Luky, confirma que «no es la primera vez que me roban, llevan haciéndolo desde 1993 pero en los últimos meses la cosa ha aumentado considerablemente». También destaca que, ante este problema, «he puesto un total de 90 denuncias y nunca me han hecho caso», y se queja de «que la Policía siempre llega tarde y cuando lo hacen vienen con las sirenas encendidas, por lo que los ladrones huyen». En esta misma situación está Soledad Zapata, una vecina de 82 años que ha explicado a ‘La Verdad’ que «tengo mucho miedo y lo único que pido es que patrullen a diario la pedanía para poder dormir tranquila». También asegura que «más de una vez le he dicho al ladrón que me roba, que sé quién es, que me pida lo que quiera y que yo se lo doy sin ningún problema pero que no me robe». Por todos estos motivos, piden a gritos que se les trate como ciudadanos y que pongan solución rápidamente. Otros critican la actuación de Mari Carmen Nicolás, presidenta de la Junta de Vecinos, de quien aseguran que «siempre hace oídos sordos a los problemas y le da prioridad a otras cosas, como organizar fiestas». No solo han manifestado su dejadez, sino que también hacen un llamamiento a los políticos para que «dejen de chupar cámara y se dediquen a lo verdaderamente importante», afirmaba uno de los residentes.

Ante estas denuncias, Mari Carmen Nicolás se defiende diciendo que sabe que a varios vecinos les han robado más de una vez en muy poco tiempo y destaca que «estoy haciendo todo lo posible para que exista más seguridad y, aunque muchas veces la Policía Local se da una vuelta por la zona, si no ocurre nada se marchan».

Además reconoce que «ésta es una cuestión que corresponde a la Policía Nacional pero nunca les he visto por aquí». También afirma que «es muy normal que durante la época estival se produzcan muchos más robos» y entiende «que la policía no puede estar las 24 horas vigilando».

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