incidente

Encañona a los porteros de un pub de Vigo con una pistola cargada porque le vetan el paso

La Voz de Galicia, e. v. p. vigo / la voz, 31-07-2011

«Esto es para el encargado y para el camarero», les dijo a los porteros del local, mientras les mostraba una pistola.

«Esto es para el encargado y para el camarero», les dijo a los porteros del local, mientras les mostraba una pistola.

Con una bala en la recámara. Así se presentó un cliente en un pub de Vigo al que le habían vetado la entrada por propinarle una paliza a un camarero días atrás. «Esto es para el encargado y para el camarero», les dijo a los porteros del local, mientras les mostraba una pistola. La policía comprobó que se trataba de un arma de fuego real y que llevaba una bala en la recámara.

El incidente se produjo a las 7.48 horas de ayer en los últimos números de la calle Hispanidad, cerca de Gran Vía. Una pescadera que fue a abrir su tienda relata el gran dispositivo policial que se montó para localizar al pistolero: «Estaba la calle llena de controles y los agentes subían con un hombre esposado».

El dueño de otro bar también se asombró porque, a esa hora, la policía había cortado varias calles y estaba desplegada por todo el barrio. En esta zona hay un callejón privado donde se ubican varios pubs que atraen a clientela extranjera, generalmente latinoamericana. Según algunos vecinos, son frecuentes las peleas, los ruidos y las aglomeraciones todas las noches «salvo el martes, día de descanso de los pubs». Otros incluso hablan de que en estas calles ven ahora más prostitución y consumo de estupefacientes. La policía afirma que los establecimientos de la zona cumplen la ley y jamás han dado problemas. Otra cosa son ciertos clientes.

Investigan el arma de fuego

Todo empezó hace unos días, cuando H.?F.?M., colombiano de 31 años y vecino de Vigo, agredió, supuestamente, a un camarero de un pub de Hispanidad. No hubo denuncia policial, pero le vetaron la entrada. En los días siguiente, los porteros hicieron valer su derecho de admisión. Finalmente, el cliente volvió armado y dio un recado al jefe y al lesionado. Los porteros le impidieron la entrada y alertaron a la policía, que peinó el barrio hasta que una patrulla de la Policía Local lo localizó en compañía de una joven. Al cachearlo, hallaron la pistola escondida entre sus ropas. Fue detenido por tenencia ilícita de armas, pues carecía de licencia, y por amenazas.

La comisaría investiga ahora la procedencia del arma, por si está marcada o implicada en algún incidente. El detenido, al parecer, no tiene relación con bandas armadas.

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