La prostitución repunta en pisos ilegales de Valencia

Las Provincias, A. RALLO | VALENCIA., 26-07-2011

La prostitución no ha escapado de situación económica. Dejar el coche ‘durmiendo’ en la calle, prácticamente en cualquier zona de Valencia, supone que despierte plagado de tarjetas de invitación a locales de alterne. Realmente, y en su mayoría, se trata de pisos ilegales donde se ejerce esta actividad indigna. En muchos ni figura el domicilio, aunque sí un croquis de la zona. En algunos casos, tal y como ha podido comprobar LAS PROVINCIAS, a precios irrisorios: 15 euros por diez minutos.

Estos domicilios, que realmente no cuentan con ningún tipo de licencia, son un fenómeno que comenzó en Madrid, apuntaron desde Cáritas.

Fuentes de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne denunciaron también el incremento de esta modalidad, aunque establecieron dos fases de expansión, diferenciadas en el tiempo y por diferentes motivos. Así, la primera coincidió con la presión policial en los clubs por la Ley de Extranjería. Y ahora, «desde hace un año aproximadamente» es cuando se está notando este fenómeno vinculado ala crisis.

Resulta mucho más económico alquilar un piso entre varias mujeres que estar en un club en el que deben hacer frente, además, a un precio por el alojamiento y comida. La crisis no sólo ha hecho florecer este tipo de domicilios sino que más personas han caído, por la necesidad, en este negocio. Otro modelo como aquel en el que una mujer tenía un piso y se llevaba el 50% de las prostitutas a su cargo, está ya en declive.

El motivo de este descenso en las tarifas no es otro que la competencia brutal y la pérdida de clientes ante la situación económica. La disminución en los precios no parece estar dirigida por las mafias, al menos, de entrada. Esos grupos lo que persiguen es un gran beneficio. «A 15 euros no se puede sacar demasiado dinero», comentan las fuentes. Al parecer, la cruda realidad de la crisis y la necesidad de conseguir ingresos, es lo que lleva a vender un cuerpo por tan poco dinero.

Esta reducción puede ser causa o consecuencia del recorte de precios que antes o después de este fenómeno ha experimentado en los tradicionales clubs.

Todas estas circunstancias han dejado a las prostitutas en una situación más desfavorecida incluso que antes. Además, las condiciones de trabajo para las mujeres que ejercen su actividad en las calles se han agravado «porque también los precios han descendido», revelan desde Cáritas.

El trabajo de la entidad en este campo, tratando de sacar a las prostitutas de la calle es digno de elogio. La institución comenzó su labor en este ámbito, con un plan específico, hace ya una década. «No hemos notado un aumento de las mujeres que están en la calle», comentan los responsables del programa. Sin embargo, las «condiciones» de esta «actividad indigna» se han «endurecido» durante los últimos años. También los precios han caído en la calle, «la escala más baja» dentro de este mundo.

Nuevas zonas

Las mujeres que trabajan en la vía pública tienen un «alto grado de movilidad». Se desplazan de unas zonas a otras frecuentemente. Por ejemplo, esta misma semana, en una de las entradas al polígono Vara de Quart se encontraban varias mujeres, una imagen inédita hasta la fecha.

Cáritas estableció contactos continuados con 245 mujeres el pasado año, una cifra similar al ejercicio anterior. La mayoría extranjeras, ‘sin papeles’ y con una formación muy baja. Los profesionales les ofrecen una alternativa: les muestran que salir es posible. «El reto es de ellas. Nosotros solo ponemos los medios». No obstante, la reducción de las posibilidades laborales las ‘condena’ a este trabajo.

«Es un proceso muy largo». La decisión no se toma de un día para otro. Ni mucho menos. Primero comienzan con un contacto en la calle para que posteriormente sean capaces de acercarse a la sede. Luego deben «empezar a asimilar la situación, la cultura y la lucha personal por reconducir una vida».

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