Prisión sin fianza para el joven detenido por retener, robar y matar a un vecino de Berriozar

nikolay georgiev llamó a la familia de la víctima tras apalearle para exigir un rescate

El detenido tenía manchas de sangre en su ropa y el juez ve indicios suficientes para considerarle autor del crimen

Diario de Noticias, enrique conde, 18-07-2011

pamplona. El relato de hechos y los múltiples indicios que existen para incriminar al joven búlgaro por la muerte de Echeverría fueron certificados ayer por el titular de Juzgado de Instrucción 4 de Pamplona, que ordenó el ingreso en prisión comunicada y sin fianza de Nikolay Georgiev acusado de homicidio, detención ilegal y robo en relación con la muerte el pasado jueves del vecino de Berriozar.

El detenido, de 27 años y nacionalidad búlgara, permanecía en dependencias de la Guardia Civil desde que fue arrestado a las pocas horas de morir Antonio Echeverría, un chatarrero de 51 años, padre de cinco hijos y de etnia gitana.

Tras comparecer ayer ante el juez como presunto autor del crimen, Georgiev quedó detenido y en prisión tras una muerte violenta que posiblemente cometió por una deuda relacionada con drogas que el arrestado mantenía con la víctima. De hecho, los investigadores consideran que esa deuda fue el principal motivo por el que Georgiev exigió, acto seguido de haber golpeado a Echeverría, una cantidad económica, que rondaría los 3.000 euros, además de cocaína, a la familia de la víctima.

El principal sospechoso Precisamente, los familiares del fallecido alertaron, desde que conocieron la fatídica noticia, de la posible implicación de Georgiev en los hechos. El detenido había concertado una cita con el fallecido la noche del crimen, con el supuesto engaño de llevar a cabo una venta de chatarra. Este hecho, y las llamadas efectuadas desde el teléfono de la víctima por el acusado, posibilitaron que Georgiev fuera detenido el viernes en un paraje cercano a Zuasti y la AP – 15, y que el juez lo mandara a prisión. Georgiev vivía en pleno campo, no tenía domicilio conocido, y en el registro que se llevó a cabo del paraje que ocupaba se encontraron la cadena de oro, el móvil y la cartera con documentación y dinero de la víctima. A todos estos indicios hay que añadir que cuando fue arrestado, la ropa que portaba Georgiev estaba manchada de sangre, muestras que fueron recogidas para ahora cotejarlas con el ADN del fallecido.

El juez considera que existen en la causa “méritos bastantes para estimar responsable criminalmente” a Nikolay Georgiev, para lo que se apoya en el testimonio del propio imputado, los efectos que se le han intervenido, el lugar que habitaba y las llamadas efectuadas desde el citado móvil. Con todo ello y finalizada la declaración, el juez dictó para el sospechoso la prisión provisional comunicada y sin fianza con la que persigue asegurar la presencia del imputado en el proceso y que no se oculten, alteren o destruyen pruebas relevantes, así como evitar que actúe contra bienes de la víctima o que cometa otros hechos delictivos.

Y a ello añade para justificar la prisión sin fianza “la gravedad de los hechos, los bienes personales en juego, la necesidad de asegurar la instrucción y las elevadas posibilidades de eludir la acción de la justicia ante la gravedad de las penas que en su día pudieran imponerse y la falta de un domicilio fiable” por parte del detenido que, como queda dicho, vivía en un paraje al aire libre.

Desde el arresto de Nikolay Georgiev, la Guardia Civil manifestó que se barajaban “varias hipótesis” sobre lo sucedido, aunque ya las primeras investigaciones parecían apuntar a un caso de delincuencia común, que pudiera estar vinculado con un ajuste de cuentas por drogas.

La detención se practicó pocas horas después de que fuera localizado agonizante Antonio Echeverría, cuyo cuerpo fue descubierto sobre las siete y media de la mañana del pasado jueves, día 14, con evidentes signos de violencia, especialmente en la cabeza. Conducido al Complejo Hospitalario de Navarra, el hombre falleció poco después como consecuencia de las lesiones que presentaba. La causa continúa bajo secreto de sumario.

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