REFORMA DE LA LEY DE COMERCIO INTERIOR

El Govern sancionará también al comprador del 'top manta

La petición de los comerciantes irá en una de las leyes derivadas de la norma ómnibus Los manteros avisan de que la represión y las multas no acabarán con el conflicto social

El Periodico, FIDEL MASREAL BARCELONA, 07-07-2011

Dicho y hecho. Tras la presión ejercida por la Confederació de Comerç de Catalunya y a las puertas de una nueva temporada turística con el conflicto latente de los llamados manteros, el Govern ha decidido perseguir legamente no solo a los vendedores sino también al cliente que adquiera, a sabiendas, productos ilegales.
Al igual que otras decisiones recientes, como la restricción del acceso a la renta mínima de inserción, la Generalitat ha incorporado esta novedad en una de las tres normas legales en las que se ha dividido la llamada ley ómnibus. Ayer fuentes de la conselleria de Empresa i Ocupació confirmaron que se modifica la actual normativa sobre comercio interior para incorporar sanciones no solo a quien lleve a cabo actividades comerciales «sin las condiciones legalmente establecidas» y a los que faciliten esta irregularidad sino también a «las personas que adquieran los bienes o servicios ofertados».

Las sanciones que prevé esta ley sobre comercio interior han sido rebajadas. Las leves representarán una multa que puede ser de hasta 20.000 euros. Las más graves, de hasta 500.000 euros.

CAMPAÑAS DIVULGATIVAS El pasado martes, responsables del Govern en las áreas de Comerç, Immigració, Interior y la Agència Catalana de Consum, junto a los representantes del sector comercial, aunaron esfuerzos en una reunión en la que se coincidió en la necesidad de realizar campañas divulgativas.

En este sentido el nuevo portavoz del Ayuntamiento de Barcelona, Joaquim Forn, anunció ayer una actuación municipal «clara y decidida» contra estas ventas. Barcelona es uno de los municipios que ya sanciona a los compradores del top manta.

La entidad SOS Racisme pidió en cambio cambiar la visión «represiva» por una actitud constructiva en favor de la situación de los vendedores. Cuatro manteros denunciaron a agentes de la Guardia Urbana de Barcelona. El consistorio alega que los manteros opusieron resistencia y se hirieron en la huida. Un portavoz de la asociación de vendedores senegaleses advirtió ayer de que «la presión policial no servirá de nada. Los vendedores persistirán porque luchan por la supervivencia». Esta asociación sostiene que las multas tampoco serán eficaces.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)