Lavapiés, territorio comanche

El Mundo, VÍCTOR MIR / GEMA N. G. R, 07-07-2011

El martes más de un centenar de personas acudieron al rescate de un senegalés en situación irregular al que la Policía Nacional trataba de identificar tras colarse en el Metro. El desenlace no tardó en llegar. Los agentes se vieron cercados por una multitud que les obligaba a alejarse al grito de: «Todos somos hermanos, nadie es ilegal».

Comenzó así una acalorada protesta que se originó en los tornos del Metro y recorrió la calle Valencia hasta desembocar en Embajadores. Y es que, en el momento menos pensado, un barrio cualquiera puede convertirse en territorio comanche. Ese lugar que, en palabras de Arturo Pérez Reverte, invita a parar «el coche y dar media vuelta».

Aún así, armados de valor y libreta en mano, M2 visitó el lugar de los hechos un día después. Eran muchas las interrogantes y teníamos sed de respuestas. ¿Hubo violencia? ¿Es cierto que se hacen demasiados controles de identidad? ¿Qué opinan indignados y vecinos?

«Estamos barajando denunciarles», explicó ayer Luna, una vecina del barrio que presenció la batalla. Según ella, un miembro de la Policía llegó a golpear a un amigo suyo con la porra mientras «interventores y seguratas participaban activamente en la bronca».

Sin embargo, uno de los vigilantes de seguridad que presenció los hechos asegura lo contrario. «Llegamos a temer por nuestra integridad. Eran muchos. Nos insultaban e incluso empujaron a un compañero».

Por otra parte, varios vecinos del barrio comentaron que los controles de identidad les parecen excesivos e injustos. «Tienes prisa para ir a trabajar y les da igual, te paran media hora». En perfecto español, una joven marroquí describe así el día a día en Lavapiés. Sus amigos corroboran su versión. «Han llegado a pedirnos los papeles cuatro o cinco veces al día. Nos conocen y les da igual», asegura Yamad, que sólo unos minutos antes de hablar acababa de presentar su documentación a unos agentes.

Unos metros más allá, Mohaummed, un camerunés que reside en España, mostró la única documentación que le queda. Un escrito del juzgado que, en su opinión, demuestra que su NIE le fue «requisado» durante uno de estos controles. «Ni a los chinos ni a los sudamericanos. Nos piden los papeles a nosotros porque somos negros y a mí me los quitaron por eso mismo», sentencia.

En las horas que M2 estuvo en la plaza de Lavapiés y sus aledaños hubo varios controles policiales y también muchas caras de desaprobación de quienes los sufren cada día. Así las cosas, está por ver si seguirá habiendo nuevos enfrentamientos en el centro de Madrid o fuera de la capital o incluso de la Comunidad. Y es que ya lo decía Ramón Gómez de la Serna: «Una pedrada en la Puerta del Sol mueve ondas concéntricas en toda la laguna de España».

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