«Mi pareja está en paro y tengo dos hijas a las que alimentar»
Las Provincias, , 24-06-2011Hace cuatro años Adriana lo dejó todo en La Paz, su ciudad natal, para labrarse un futuro mejor en la Comunitat Valenciana. Pero las cosas no le han ido tan bien como esperaba antes de cruzar el océano Atlántico. Esta boliviana de 28 años tuvo que pedir ayuda a las Cáritas parroquiales del barrio de San Marcelino. «Mi pareja está en paro y tengo dos hijas a las que dar de comer», afirma desde la sede de Cáritas en Valencia, donde ayer acudió para solicitar información. Desde hace medio año recibe ayudas de alimentación. «Vamos al economato, donde la comida es mucho más barata», afirma Adriana con voz dulce y calmada.
Desde hace siete meses trabaja cuidando a una niña. Con el dinero que gana pagan los 480 euros de la vivienda en la que reside de alquiler junto a su pareja y sus dos hijas, de ocho y tres años.
Pese a las dificultades actuales por las que atraviesa, esta boliviana no pierde la esperanza. «Queremos aguantar aquí. Nos gusta la vida en Valencia», reconoce con una sonrisa. Ella elige esa opción aunque tiene muchos conocidos que han decidido regresar a su país de origen. «Nosotros nos quedamos», insiste.
Adriana cumple con el perfil mayoritario de atendidos por la entidad benéfica: mujeres inmigrantes . «Las madres suelen ser el principal sustento de la familia y son las que más acuden a pedir ayuda», explica el coordinador de Acción Social de Cáritas en Valencia, Vicent Andrés. «Los extranjeros son los que tienen menos ahorros y menos colchón familiar», concluye Andrés.
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