El panadero en paro que debía 240.000 euros

Los indignados frenan el desalojo de Anuar, que montó un negocio y perdió su casa

ABC, ADRIÁN DELGADO, 16-06-2011

Hace dos semanas los «indignados», durante una asamblea, prometieron ayudar a este inmigrante libanés de 55 años y ayer lo consiguieron. La calle Naranjo 14, en el distrito madrileño de Tetuán, fue el escenario donde se congregaron varios centenares de personas que detuvieron, por primera vez, un desahucio en Madrid.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) había hecho un llamamiento para evitar —como ya han conseguido con otras familias en Murcia y Barcelona— que Anuar Kalli, su mujer búlgara y su hija de quince años se quedaran sin hogar por no poder hacer frente a los pagos de la hipoteca.

Según Chema Ruiz, portavoz de PAH, la dramática historia de este inmigrante comenzó cuando, desesperado por la crisis, se lanzó a montar una panadería en Leganés. Como fracasó, cambió de localidad su negocio y lo reabrió en Alcobendas buscando más suerte. Sin embargo, no la encontró y tuvo que cerrar. Ahora está en paro, como su mujer.

A sus desgracias personales se suma una hipoteca de 215.000 euros a 37 años que subscribió para comprar el piso en el que antes vivían de alquiler. Anuar afirma que lo hizo bajo engaños y sin que el banco realizara un estudio previo de viabilidad. La misma sucursal le ofreció un préstamo personal de 35.000 euros para hacer frente a las pérdidas de su negocio, que acabó utilizando para pagar las cuotas atrasadas de la hipoteca.

Anuar podía renegociar su deuda a tres años vista, pero lo que finalmente se encontró fue una denuncia del banco ante el juzgado por impago. «La situación de Anuar no nos parece justa, no entendemos cómo el banco pudo concederle una hipoteca siendo autónomo y sin tener nómina» comentó Chema Ruiz a ABC.

La entidad bancaria sacó a subasta su casa por el precio inicial de tasación unos 270.000 euros—por 45 metros cuadrados—, pero como nadie lo quiso se lo acabó quedando el banco por la mitad del precio. Anuar ha perdido el piso y además debe la otra mitad, los intereses y las costas judiciales. En total más 240.000 euros. En palabras de María, una vecina del barrio: «Está hipotecado de por vida».
Una acción muy organizada

La estrategia consistió en bloquear el paso al bloque donde vive Anuar. A primera hora de la mañana un grupo pequeño de personas se situó en las puertas de su casa. A las 9.30h, una hora antes de la citación de desahucio, la Policía trató de disuadir a los allí congregados diciéndoles que aquellos que no llevaran consigo los DNI podrían ser amonestados. Sin embargo, no lo consiguieron ya que unas 200 personas acudieron en tropel —entre ellos Cayo Lara—. Los policías desistieron. Dos horas más tarde un polícia municipal informó que ya no se iba a realizar el lanzamiento. Los «indignados» habían conseguido su objetivo al grito de «este piso no se entrega».

La PAH ha informado a ABC que no dejará de convocar este tipo de acciones —la próxima el 6 de julio— hasta que el Congreso apruebe la dación en pago como fórmula para resolver estos conflictos. Dentro de unos días el juez fijará de nuevo otra fecha para el lanzamiento de la casa de Anuar. Pero hasta que lo haga, este libanés respira agradecido por no tener que verse en la calle con su mujer y su hija.

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