"Si se hubiera podido agarrar a algo..."

Una niña de 14 años fallece al descolgarse con unas sábanas desde un quinto piso

Deia, Aitziber Atxutegi, 08-06-2011

Bilbao

Me he quedado de piedra cuando me he enterado. Apenas había empezado a vivir. A quién se le ocurre hacer lo que ha hecho…". Teresa apuraba ayer una cerveza en un bar cercano al portal número 53 de la calle San Francisco, donde el lunes por la noche una niña de 14 años de etnia gitana perdía la vida tras precipitarse desde un quinto piso al intentar escaparse de su habitación descolgándose con una sábana por la ventana. Al parecer, la menor había discutido con su padre y este la había castigado dentro de su habitación. La familia, formada por los dos progenitores y cinco hijos – la víctima era la mayor, el más pequeño es apenas un bebé – , llevaba pocos meses viviendo en la vivienda, aunque antes residían en la zona baja de la misma calle.

El barrio de San Francisco amaneció ayer consternado por la trágica muerte de la niña. Según relataron algunos vecinos de la zona, la relación de la menor con un chico de otra etnia pudo haber desencadenado la discusión entre padre e hija. “Según parece, la niña quería salir con un chico y el padre se negó. La castigó en su habitación sin salir y mira cómo ha terminado todo… Una no sabe cómo acertar con los adolescentes”, se lamentaba Consuelo, otra vecina del barrio. Minutos antes, tres primas de la niña rememoraban lo ocurrido en el mismo lugar. “Si por lo menos se hubiera podido agarrado a algo…”, lloraban desconsoladamente. Según informaron ayer fuentes de la Er – tzaintza, la familia no tiene antecedentes por malos tratos o violencia de género.

La víctima intentó descolgarse desde la ventana de su habitación, en un quinto piso, al patio interno del inmueble, deslizándose por unas sábanas que había anudado. Pero las telas no pudieron soportar el peso y la niña cayó al vacío. El rescate del cuerpo no fue sencillo e incluso un policía municipal resultó herido al intentar acceder al patio. Un vecino del mismo piso fue testigo de los momentos de tensión que se vivieron tras el trágico accidente. “Empecé a oír gritos y lloros. Vinieron muchísimos gitanos y cuando uno de los policías que había entrado al patio salió y les informó de que la niña estaba muerta, se derrumbaron. La familia no ha vuelto al piso. No me extraña, menudo trago…”, explicaba.

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