Marcha contra la Academia de la Historia

Anes dice que, de momento, «sólo se revisará la versión digital del diccionario»

El Mundo, DARÍO PRIETO, 03-06-2011

Casi un centenar de personas (2.000, según la organización) se reunieron ayer frente a la sede de la Real Academia de la Historia para protestar por el tratamiento que se ofrece de algunos personajes especialmente, de Francisco Franco en el Diccionario Biográfico Español impulsado por la institución. El acto, organizado por la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, comenzó en la Puerta del Sol, donde la Plataforma se reune cada jueves desde hace un año y de forma independiente a la acampada que actualmente ocupa la puerta madrileña.

Luciendo fotos de represaliados por la dictadura y diversos carteles («La academia de la vergüenza», «Por la memoria histórica», «Historia real, ya!»,), los asistentes a la concentración han marchado hasta la calle León, donde está la Academia, tras una pancarta que rezaba: «Contra la impunidad. Solidaridad con las víctimas del franquismo».

Allí han lanzado gritos a favor de la Tercera República y contra la Academia, como «No es una academia, es una caverna» y «Fuera los franquistas de la Academia». En un momento dado, un camión de la basura ha pasado por la calle, ante lo cual varias personas han exclamado: «¡Vienen a recoger el diccionario!».

Además, han exigido la dimisión del director de la Academia, Gonzalo Anes, por el «atentado contra la inteligencia» que, según ellos, es la citada obra, al «no reconocer que Franco fue un dictador». También, según Europa Press, han pedido «la retirada de los 25 primeros tomos» del diccionario, la paralización de los 25 restantes y «una rectificación pública por manipular la Historia».

La polémica se desató poco después de la presentación de la obra, el pasado jueves, cuando se descubrió que la voz correspondiente a Francisco Franco había sido redactada por el medievalista Luis Suárez, patrono de la Fundación Francisco Franco, quien no mencionó en ningún momento la palabra «dictadura» y que calificó a su régimen de «autoritario, no totalitario».

En declaraciones a EL MUNDO, Gonzalo Anes, manifestó ayer la intención de «realizar una revisión historiográfica del Diccionario Biográfico Español, de acuerdo con sus autores, y, por lo pronto, únicamente en su versión digital». Las declaraciones llegaron después de que el columnista de EL MUNDO Arcadi Espada publicase una entrada en su blog en la que se reproducía el escrito que la Junta de Gobierno de la Academia de la Historia hará público hoy. En dicho documento, se señala que, «como toda obra histórica, el Diccionario Biográfico Español está abierto a la crítica, a su consideración rigurosa y a las rectificaciones y cambios que procedan».

Anes indicó que resulta prácticamente imposible realizar correcciones en los 25 tomos del diccionario que aún faltan por ver la luz. «Debemos aprovechar las posibilidades que nos ofrece el soporte digital y, donde se pueda corregir, hacerlo», manifestó Anes.

El director también subrayó que la Academia «no se hace responsable de los textos» del diccionario y remitió a las notas que aparecen en cada uno de los tomos. «Las biografías se deben a sus autores. La Academia no ha querido modificarlas, aunque, a veces, hubiese discrepancias en cuanto al contenido de ellas», reza la primera. «Cada autor es el único responsable del contenido de la biografía o de las biografías que haya escrito y que se publican en este diccionario», ratifica la segunda.

Sobre la posibilidad de que esta polémica desacredite a la Academia, Anes apuntó que «jamás ésta había desarrollado una obra tan importante como el diccionario y jamás había sido objeto de tantas diatribas y censuras». El director expresó su confianza en que «se imponga la justicia y la verdad» y en que «terminen las críticas sin debido fundamento» hacia la Academia.

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