«Vivimos tiempos en los que impera la estrategia del chivo expiatorio»

La Verdad, RAQUEL SUÁREZ, 31-05-2011

Juan Antonio Segura, en el centro, durante una ponencia en el Círculo de Bellas Artes. :: ALV

«España necesita del flujo migratorio de inmigrantes como factor determinante de su desarrollo socioeconómico», según recuerda el director estatal de la Fundación Cepaim, Juan Antonio Segura. Esta entidad, con la que colabora la Fundación Cajamurcia, trabaja en la promoción de la población migrante y en riesgo de exclusión social.

- Acaba de celebrarse el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo ¿Por qué en una sociedad evolucionada es necesario recordar valores tan elementales como la comprensión y la tolerancia?

- Si abrimos bien nuestros ojos o simplemente miramos por nuestras ventanas a la calle, si caminamos por nuestros barrios, si nos acercamos a nuestros centros educativos, a nuestras empresas, a las asociaciones…; observamos que están habitados por personas, hombres y mujeres de diversos orígenes que representan valores culturales diferenciados, que perciben la realidad con miradas diferentes, que viven, piensan y actúan de manera diferente; configurando una realidad social más compleja, más rica, más heterogénea, caracterizada por la diversidad cultural. La pregunta es ¿cómo estamos gestionando esta diversidad cultural que está presente en nuestras ciudades?, ¿qué valor damos a las personas que representan estos principios culturales diferenciados? Las respuestas dibujan una realidad que debemos superar, las personas con valores culturales diferenciados cohabitamos en nuestras ciudades, pero no convivimos; nos toleramos, pero no nos aceptamos, ni nos comprendemos; nos oímos, pero no nos escuchamos, por la ausencia de dialogo entre los diferentes. Ante esta realidad,es necesario que recordemos que la UNESCO ha declarado la diversidad cultural como patrimonio de la humanidad, afirmando que en sociedades diversas resulta indispensable garantizar una interacción armoniosa y una voluntad de convivir de personas y grupos con identidades culturales diversas; apostando por el impulso de políticas que favorezcan la inclusión y la participación de todos los ciudadanos y ciudadanas con independencia de su origen cultural.

- En su opinión, ¿cuáles son los factores que generan más desconfianza de la población autóctona hacia el inmigrante?

- Sin lugar a dudas, el origen de esta desconfianza mutua está en la insuficiencia de políticas públicas que apuesten decididamente por la articulación de espacios y tiempos que permitan la comunicación, el encuentro y el acercamiento al otro diferente, el conocimiento de los valores de las diferentes culturas de origen y la relación entre la población autóctona y la inmigrante.

El desconocimiento de los otros es el que genera desconfianza, miedo y una relación basada en una imagen estereotipada del diferente. Es urgente que hagamos una apuesta decidida por la sensibilización y la participación social, como estrategias que hagan posible el modificar esta visión negativa que una parte de la población autóctona tiene de las personas inmigrantes y la visión negativa que algunas personas inmigrantes tienen de la sociedad receptora. Que trabajemos por transformar los estereotipos y las generalizaciones con las que identificamos al otro diferente, perdiendo el miedo a las diferencias.

- ¿Cómo se consigue romper con los estereotipos?

- Los estereotipos son construcciones sociales colectivas, imágenes que nos hacemos del otro diferente, basadas en el desconocimiento, en informaciones que nos llegan a través de otros, pero que terminan por construir una aparente realidad basada en falsedades. Si la relación con el otro se construye en base a estereotipos y juicios de valor, generalmente desfavorables hacia el diferente, se puede llegar a provocar en la persona que los recibe trastornos psicosociales, riesgo de exclusión social, dificultades para articular redes sociales y de amistad con la población autóctona, pérdida de autoestima y de su propia identidad cultural, a la vez que una sensación de no sentirse parte reconocida del territorio en el ahora habita, llegando a pensar que no es ni de aquí, ni de allí. Es fundamental, por tanto, que nos dotemos de las estrategias y de las herramientas que nos permitan romper con los estereotipos y los prejuicios en la relación con las personas inmigrantes que representan valores culturales diferenciados. Estrategias y herramientas basadas en la integración intercultural, en la relación con los otros, en la comunicación, en la sensibilización social, en el fomento de la participación, en el reconocimiento de los valores culturales del otro, la negociación de los incidentes culturales que se puedan generar en espacios y tiempos de relación, la mediación intercultural, o la formación, entre otros.

- ¿Somos menos solidarios en tiempos de crisis?

- En la situación que vivimos, la crisis económica y financiera se está convirtiendo, también, en una crisis de valores en la que tendemos a situar en el centro de nuestros intereses, nuestro propio yo, abandonando los principios y los valores que nos han permitido ser lo que somos y configurarnos como una sociedad socialmente avanzada. Uno de esos principios es el de la solidaridad, que viene a significar, hablando a lo claro, nada más y nada menos que no dejar a los demás solos con sus problemas, analizando, pensando y dando respuestas colectivas a los problemas que nos afectan a todos y a todas.

Son tiempos en donde surge la estrategia del chivo expiatorio, es decir tendemos, erróneamente, a culpabilizar a los otros, a los últimos en llegar, a las personas inmigrantes de todos los problemas que nos afectan, la crisis económica, el desempleo, el déficit de servicios públicos, la inseguridad ciudadana, etc. Problemas y déficit que tienen un origen estructural que nos afecta a todos y todos colectivamente deberíamos buscar las soluciones, sin enfrentarnos los unos con los otros desde posiciones cada vez más individualistas.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)