Extranjeros

La asociación retbask lucha para que los emigrantes retornados tengan un hueco en la sociedad vasca

Diario de noticias de Gipuzkoa, donostia, iraitz astarloa, 30-05-2011

Izar Errandonea es retornada descendiente de vascos. Proviene de Río de la Plata, en Uruguay, donde se afincó su familia al emigrar de Euskadi. Sus bisabuelos, se asentaron en Uruguay, donde nacieron sus padres y ella misma. A pesar de ello, siempre se ha sentido vasca. “Mi padre siempre usó boina y nos pasó unos referentes. Son tus raíces”, recuerda Izar, hoy residente en Donostia. “Muchos me preguntan por qué me siento vasca, ya que no nací aquí ni tampoco mis padres. Pero el hecho de ser vasco trasciende fronteras. No se es vasco por haber nacido en un territorio, sino por el hecho de tener una pertenencia a un pueblo”, sentencia.

Ella, como otros muchos retornados de descendientes vascos, ha padecido en sus carnes la dificultad de llegar a Euskadi y sentirse extranjera en una tierra que siempre ha sentido suya. Nada más llegar se topó con “informaciones parceladas, trámites interminables y una sociedad que tiene sus prejuicios”, recuerda Izar. “Te sientes un extranjero cuando siempre te consideraste y te consideraron vasco”, reconoce.

Para evitar este caos inicial que supone “empezar a vivir de cero”, Izar ha creado la asociación Retbask, de retornados y retornadas vascas, descendientes de vascos y vascas y familiares. La asociación, todavía en pañales (fue inscrita en febrero de este mismo año y registrada este mismo mes de mayo), apenas ha tenido tiempo de echar a andar, pero ya ha empezado a ponerse en contacto con las instituciones para comenzar a desarrollar proyectos. Si bien la respuesta de estos no ha sido tan positiva como esperaban. “Hemos enviado cartas a todos los sectores del Gobierno Vasco involucrados y también a la Diputación de Gipuzkoa y, en general, la impresión que te da es que no saben ni cómo coger el tema. La mayoría piensa que eso no es de su competencia”, lamenta.

Una de las prioridades de Retbask es que se genere una nueva forma de censar a los que son retornados europeos. “Lo hemos solicitado al Ayuntamiento de Donostia y también a otros ayuntamientos, pero no tenemos respuestas. A Europa le falta memoria o prefiere olvidar ciertos registros que no le son gratos”, recrimina.

dificultades

Falta de respaldo institucional

La reticencia de las instituciones es un obstáculo en el devenir de esta asociación, ya que los pequeños pasos que logran dar los dan en solitario, sin ningún tipo de ayuda ni subvención. “Para que podamos desarrollar parte de nuestros fines es fundamental que las autoridades se involucren, se mojen como decís aquí”, recrimina.

Izar considera que lo que la asociación persigue es algo necesario. “Sabemos que desde la península emigraron más de tres millones de personas. Entonces, ¿por qué no podemos recordarlas y darles la justa bienvenida a los que hacen el camino inverso, los que regresan o retornan a través de sus descendientes?”, se pregunta.

Como Izar conoce por propia experiencia, lo que más necesita una persona que vuelve a la tierra a la que considera su hogar, es que “haya alguien que te reciba y te pueda escuchar. Saber que tienes un lugar donde poder hablar, donde poder compartir con otros tus experiencias, porque se trata de empezar de nuevo y no reconoces nada de lo que miras”, explica.

Conscientes de las limitaciones económicas que padecen por la falta de actuación de las instituciones, Retbask se centra ahora en darse a conocer, en llegar a todas esas personas que han retornado a Euskadi. “Necesitamos que la gente nos conozca, que se hable del tema y se vaya recuperando esa memoria histórica tanto por una parte como por la otra”, indica.

Para ello, la asociación se ha servido de las relaciones que se van forjando con la red de Euskal Etxeak que está diseminada por el mundo con quienes esperan mantener “un diálogo muy fluido, enriquecedor, a la vez que esperamos intercambiar información y proyectos”, asegura.

Pero además de otros emigrantes, la asociación busca contactar con empresas y universidades que estén dispuestos a colaborar con ellos. Así, se han servido de las redes sociales para darse a conocer. Se les puede encontrar en Facebook (Asociación de Retornados vascos/as, descendientes de vascos/as y familiares). También facilitan la dirección de correo electrónico retbask@retbask.org para todo aquel que quiera ponerse en contacto con ellos.

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