Denuncia pública
Diario de Noticias, , 27-05-2011Quiero hacer público un hecho desagradable que sucedió el pasado 23 de mayo con un funcionario del Ayuntamiento de San Adrián. Los hechos sucedieron así:
Acudo a las 12.35 de la mañana al Ayuntamiento con el fin de empadronarme, me acompaña mi marido, titular del contrato de alquiler con su DNI respectivo y el contrato de alquiler, y yo con mi DNI. La sorpresa fue cuando al pasar a la oficina de este funcionario responsable del censo, nos dice que no me puede empadronar porque el contrato de alquiler está caducado. Yo le explico que la prórroga se ha hecho de manera verbal con nuestro casero. En vista que este señor me dice que eso no le vale, le insinúo llamar a nuestro casero para que acuda personalmente al Ayuntamiento y contraste de esta manera lo que afirmo. Ya con un tono más agresivo nos dice que no, que tiene que ser por escrito, yo le insisto nuevamente llamar a mi casero, quien dará fe de mis palabras y de esta manera, si él afirma conocerme, que vivo con mi marido en su casa, este personaje está en la obligación de empadronarme ya que es un derecho de todo ciudadano. Su respuesta es “No te empadrono porque no me da la gana, este contrato no es válido” al tiempo que nos devolvía la documentación. Una vez más le insistí en darme unos minutos para llamar a mi casero y me contestó, "¿me va a decir usted como tengo que hacer mi trabajo? Yo le contesté: “No, simplemente deme un minuto a que Javier se persone aquí en su oficina y autorice mi empadronamiento”. Sin tan siquiera darme la opción de nada nos echó literalmente de su oficina, “fuera de aquí”, fueron sus palabras. Le exigí un poco de respeto por su parte, ya que el trato hacia nosotros no era el adecuado, y mucho menos el de un funcionario público de un ayuntamiento cuyo trato al ciudadano debe ser como mínimo cordial.
Antes de salir de su despacho le pregunté su nombre y me respondió “A ti qué te importa”. Le contesté “pondré una denuncia por el trato tan vejatorio que hemos recibido mi marido y yo por parte de este señor”; ya que, aparte del procedimiento administrativo que exige la ley para empadronar a una persona, no es normal que este señor nos haya tratado peor que un perro, con muy malas formas y de una manera tan vejatoria y racista.
(Puede haber caducado)