Kadagua, un barrio olvidado
Los vecinos denuncian que el Ayuntamiento de Barakaldo lleva años sin atender sus quejas
Deia, , 20-05-2011Barakaldo
Barandillas roñosas, problemas de accesibilidad, suciedad, espacios públicos deficientes y conflictividad vecinal. Kadagua se ha convertido en uno de los barrios más descuidados y olvidados de Barakaldo, como la mayoría de los que se encuentran en la periferia de la segunda urbe de Bizkaia. La asociación de vecinos lleva años luchando por conseguir mejoras, pero nadie les hace caso. “Nos tienen completamente abandonados”, denunciaban ayer sus habitantes.
La violenta reyerta registrada el pasado domingo en esta barriada, que se ha saldado hasta el momento con cuatro detenidos y dos heridos por arma blanca, ha sacado a la luz su realidad, la de una barriada donde habitan 64 familias que no han recibido ni las migajas de los millones de euros invertidos en los últimos años para mejorar el aspecto de los barrios.
“¿La última vez que se ha hecho obra aquí? Fue hace doce años, cuando construyeron los chalés”, recordaban ayer los vecinos. Y no será porque no sea necesario. La falta de accesibilidad es una de sus asignaturas pendientes. Situado a media ladera, encima de la autopista A – 8, el único modo de desplazarse por Kadagua es subiendo y bajando intrincadas escaleras. “Los que tenemos niños pequeños, tenemos muchos problemas para desplazarnos con la sillita”, comenta una madre que ayer jugaba con su pequeño en el parque.
La zona de juegos infantiles también es blanco de las críticas. Hace “nueve años” había unos columpios, “buenos o malos, pero los había”. “Dijeron que iban a hacer una remodelación y cuando terminaron solo dejaron una caseta para que jueguen los niños”, criticaban las madres. O las papeleras. “Al principio pusieron un montón, luego las retiraron todas y, al final, nos han dejado una”, comentaban ayer desde el anonimato por miedo a sufrir represalias.
La asociación de vecinos se traslada anualmente “una o dos veces” al Ayuntamiento para denunciar toda las deficiencias. “Les hemos llevado fotos, pero aquí no vienen a arreglar nada”, se lamentan, mientras recuerdan que hace unos meses se produjo un incendio “y ninguna de las tres bocas de agua funcionó”.
Las molestias que estaba causando en el vecindario la familia de etnia gitana envuelta en la refriega, y que en los últimos días ha proferido amenazas de muerte contra varios residentes, también salió a la palestra, según comentan, aunque por parte del equipo de gobierno socialista nunca han recibido la respuesta que esperaban. “Les hemos explicado muchas veces que la convivencia con ellos resulta difícil y nunca han querido saber nada, ni el alcalde ni la asistenta social”, se duelen.
“Han entrado a las casas a robarnos, viven más de 20 personas en una vivienda, los niños corren desnudos por las calles y no acuden a clase todos los días, nos tiran piedras contra los coches…”, enumera. Aseguran que lo ocurrido el domingo “se veía venir” y temen que después de las elecciones los policías que se han desplegado por el barrio para garantizar la paz social “desaparezcan y suframos represalias”. Ayer por la mañana la tranquilidad reinaba ya en Kadagua después de varios días de tensión. El único herido que permanece ingresado en Cruces evoluciona “poco a poco”, según la familia.
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