La familia del joven muerto afirma que el homicida «le tendió una trampa»

La Verdad, P. CHICO / G. HERMIDA, 17-05-2011

Familiares, vecinos y amigos de la víctima, en la concentración de anoche. :: J. M. RODRÍGUEZ / AGM

No fue un calentón. O al menos esa es la teoría, sustentada en los relatos de los testigos, que la familia de Iván Coca, el joven de 22 años que murió la madrugada del pasado domingo frente al número 125 de la avenida de la Constitución, maneja sobre los hechos que rodearon su muerte. Ayer, vecinos, amigos y familiares, aún conmocionados por el fallecimiento del joven, se concentraron en el punto en el que Iván acabó desplomándos tras recibir una cuchillada, presuntamente de manos de un ecuatoriano residente en ese mismo portal.

Según los relatos de los testigos que maneja la familia, el agresor «le tendió una trampa». El inmigrante, detenido poco después por la Policía Local, pasa a disposición judicial hoy en en Totana, donde con toda probabilidad el juez decretará su ingreso en prisión preventiva con cargos.

Y la naturaleza de los cargos es la que dilucidará la investigación, que lleva a cabo la Guardia Civil. Si nos atenemos al relato de Félix, uno de los dos hermanos de la víctima, sería asesinato, ya que el agresor «atrajo con provocaciones a Iván al interior del portal, donde le esperó oculto tras una columna para asestarle la puñalada que lo mató».

«Venid para acá», asegura Félix que el agresor gritaba a Iván y a la pareja que le acompañaba en lo que era una noche de copas. Rondaban ya las cinco de la mañana, y una hora antes, los tres habían reprochado al ecuatoriano que circulara en dirección prohibida y «en estado de embriaguez», según la familia.

«Sólo buscamos justicia»

Al parecer, y según la familia, la discusión se calentó, pero la retirada del conductor y del grupo de Iván cortó de momento la escalada de violencia. Sin embargo, el presunto agresor «no quiso dejarlo ahí», según Félix, y permaneció en las inmediaciones de su portal en la avenida de la Constitución, siempre según la versión de la familia de Iván. El fatídico encuentro se produjo y de las palabras se pasó a las provocaciones y finalmente, a la celada que atrajo al joven, trabajador agrícola en Perichán, al zaguán donde recibió la puñalada mortal.

Según Félix, «sólo buscamos que se haga justicia, pero también que alguien nos explique por qué la ambulancia tardó casi 12 minutos cuando el centro de salud está a apenas 800 metros de donde mi hermano agonizaba».

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