Sin apetito electoral

La Verdad, T. M. M. / L.G. / A.R., 17-05-2011

Jessenia y Sonia en el establecimiento que la primera tiene en Lorca . :: PACO ALONSO / AGM

Sonia Ordóñez lo tiene claro. No irá a votar el próximo domingo ni ha hecho el intento por hacerlo. A pesar de llevar ocho años en la Región, decidió no dar respuesta a la carta que la Administración le remitió para que se censara y pudiera participar en los comicios municipales y autonómicos. ¿Por qué? Porque al igual que otros muchos compatriotas ecuatorianos e inmigrantes que residen en los municipios murcianos, dice no sentirse representada por ninguna opción política.

No es la única. Jessenia Guevara lleva también ochos años viviendo en Lorca y tampoco irá a votar. De los 106.296 extranjeros que podrían haber ejercido su derecho al voto, sólo un 14,5% lo han solicitado, según datos de la Delegación del Gobierno.

«¿Qué beneficios me va a aportar a mí como inmigrante votar por este o por aquel partido? ¿En qué voy a notar yo mejoría? Que me lo expliquen y entonces me pensaré si merece la pena ir a votar o no. Yo tengo una tienda y llevo dos años pidiendo ayudas de las que concede la Administración. Durante esos dos años me han estado tonteando para no darme nada al final. Los extranjeros estamos colaborando al desarrollo económico de este país, contribuimos a la Seguridad Social y la mayor parte de nuestro sueldo se queda aquí, pero no vemos una contraprestación a todo eso», comenta Sonia mientras termina de abonar la cuenta de su cesta de la compra en el local de Jessenia.

A ésta última, lo que más le preocupa son los retazos de racismo que, según dice, sigue habiendo hacia la población inmigrante. «Es cierto que se ha evolucionado pero la integración es regular. A nivel empresarial sí nos tratan bien y tenemos plenamente garantizados los mismos derechos, pero en otras cuestiones como las sanitarias no es así. Acudimos a una consulta y nos siguen mirando con reparo. A más de un médico le he tenido que explicar que yo también pago la Seguridad Social igual que él, y que tengo derecho a que me dedique tanto tiempo como a un español».

Por el momento ven utópico que haya un candidato a la Alcaldía que sea ecuatoriano, a pesar de que hay municipios como el de Lorca en el que este colectivo representa el 20% de la población total, algo más de 92.000 habitantes. «Como alcalde creo que va a costar bastante, pero he escuchado en la radio que hay algunos partidos que sí han incluido a extranjeros en sus listas. Eso está bien porque ellos saben mejor que los políticos de aquí cuáles son nuestras necesidades y reivindicaciones», afirma Jessenia.

Para el presidente de la asociación Intiraymi, Luis Gilberto Ochoa, esa falta de apetito electoral responde también a otras cuestiones. «Hay muchos ciudadanos ecuatorianos que llevan tiempo residiendo en Lorca y que no han visto mejorar sus condiciones. Al final la sensación que les queda es que da igual quien gobierno porque la situación de crisis de sus familias sobrepasa las competencias de la Administración local y regional, son bastante estatales en ese sentido. Piensan que los grandes problemas sólo los puede solucionar el Gobierno central. Es cierto, por otro lado, que en los últimos meses muchas de las familias ecuatorianas que se habían venido han regresado a su país de origen, y otros muchos están ya pensando en retornar, por lo que no están motivados para ir a las urnas».

Por su parte, la presidenta del colectivo Betania, Ros Mary Indacoechea, apunta otros factores como los trámites burocráticos. «Lo normal es que se les facilite el proceso para poder votar, no que se le pongan trabas, ni mucho papeleo. eso ha echado para atrás a muchos extranjeros.

Cambio de legislación

Para votar a los candidatos municipales, la legislación española permite la inscripción en el censo electoral de los ciudadanos de la UE y a por primera vez el 22 de mayo a ciudadanos de otros 10 países con los que España ha firmado acuerdos de reciprocidad: Bolivia, Cabo Verde, Chile, Colombia, Ecuador, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Paraguay y Perú. De los países conveniados hay 6.643 potenciales votantes, la gran mayoría de Ecuador. De países de la Unión Europea hay 10.999, de los que casi 6.000 proceden del Reino Unido.

Con ser pocos, un dato llama la atención respecto a las municipales de mayo de 2007. Entonces, los ciudadanos de la UE inscritos fueron 8.528, casi 2.500 menos que en estas elecciones.

En cualquier caso, los derechos de ambos grupos son para el sufragio activo, no el pasivo, es decir, el de ser candidatos. Otra cosa distinta son los nacionalizados, como la única edil en la Región presente en esta legislatura de origen extranjero. Es Jacqueline Gálvez, británica, concejal del PP en Mazarrón. Otra británica con doble nacionalidad, Irene Foster, encabeza una candidatura local en Las Torres de Cotillas. Gálvez opta a la reelección y otro británico se ha integrado en las listas del PSOE de Fuente Álamo.

Por municipios, sin duda que Mazarrón con casi 3.400 inscritos se llevan la palma en cuanto al interés de sus ciudadanos extranjeros por votar. Como en elecciones anteriores, el peso de la colonia británica y sus sonadas demandas de mejoras en barrios y urbanizaciones se nota en el CERE. De hecho, a 800 inscritos de distancia se sitúan municipios como Murcia y a más de 1.000 Cartagena.

Otros municipios también llaman la atención, pero por otro motivos. Por ejemplo, en Fuente Álamo y Torre Pacheco, el número de inscritos – 359 y 585, respectivamente – es muy bajo en comparación con los potenciales votantes de países latinoamericanos, lo que implica un porcentaje estimado de entre el 9 % y 10%, 5 ó 6 puntos por debajo de la media regional. Y otra curiosidad más: en Albudeite y Ulea sólo hay 2 inscritos. Otra cosa es que el domingo vayan a votar.

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