Mar de Fondo
Ellos contra ellos
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 14-05-2011El principal grupo terrorista de Pakistán mató ayer a unos 80 jóvenes. Ellos, los verdugos, son islamistas majaretas, y pretenden crear una sociedad medieval donde Alá esté en todas partes y las hembras en el paritorio. Ellos, las víctimas, eran reclutas musulmanes, y tal vez alguno también fuera islamista majareta antes de convertirse en ceniza. La secta paleolítica paquistaní ha cometido 450 atentados y troceado a 4.500 personas en los últimos tres años. Unas diez de media, toma eficacia. Los muertos creían en el mismo Dios en el que creen los cafres. Antaño se soltaba aquello de merienda de negros. Hoy no se puede. Así que un analista cínico, si acaso, añadirá que entre ellos se lo guisan y entre ellos se lo comen.
Casi todos los musulmanes machacados, censurados, torturados en el siglo XXI, padecen tal espanto porque un hermano de fe, integrista con turbante, se empeña en ello. No es una opinión, es un dato. La satánica América, los imperialistas cruzados y los perros judíos, como decía el jefe, tienen las manos sucias, pero no tanto. Cuando hablamos de Occidente con infinito desprecio, como si aquí fuéramos nepalíes; cuando responsabilizamos al mundo occidental, del que al parecer ninguno de nosotros forma parte, de lo que ocurre en la Media Luna; cuando nos echamos encima el horror de tantísima sangre, a menudo olvidamos las gafas en casa. El prejuicio pesa menos.
No hace falta ser de derechas, ni de ultraderechas, para constatar obviedades. Pues si uno repasa la lista de países donde menos libertad de expresión existe; donde menos derechos tienen las mujeres; donde más se ahorca a los homosexuales; donde más gobiernan los inquisidores; donde lo prohibido más supera a lo permitido y donde más se degüella por motivos religiosos, resulta sencillo hallar la creencia, y el libro, que comparten casi todos ellos. Y cómo acojona ciscarse en él, con lo fácil que resulta ensañarse con la Biblia.
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