El nazi Demjanjuk no irá a prisión pese a ser condenado a cinco años de cárcel

28.060 judíos fueron asesinados mientras fue guardián del campo de Sobibor

Deia, Sabine Dobel, 13-05-2011

Múnich. El criminal de guerra nazi John Demjanjuk fue condenado ayer a cinco años de prisión, pero recuperó la libertad por su avanzada edad y por haber pasado ya dos años en prisión preventiva. Mientras él escuchaba impasible la sentencia, las numerosas víctimas congregadas en la sala, lloraban su rabia. El de ayer fue uno de los últimos grandes juicios por crímenes del nazismo y la expectación era máxima. Un tribunal de la ciudad alemana de Múnich consideró comprobado que Demjanjk, un apátrida de origen ucraniano de 91 años, fue guardián entre marzo y septiembre de 1943 en el campo de concentración y exterminio de Sobibor, en la Polonia ocupada, y por ende partícipe en el asesinato de 28.060 judíos europeos. Sin embargo, para sorpresa de todos, no pasará sus últimos días en la cárcel. Demjanjuk escuchó sentencia en la misma posición y actitud como ha seguido todo el juicio: sin abrir la boca, sentado en su silla de ruedas, con la cabeza cubierta con una gorra y los ojos ocultos bajo sus gafas de sol. La condena fue por “complicidad en el Holocausto” y por “participación en la maquinaria exterminadora nazi”, según la sentencia del juez Ralph Alt.

Es decir, no se le ha atribuido responsabilidad directa en el asesinato de ninguno de los 28.060 judíos que, según documentó la fiscalía, murieron en ese campo de la Polonia ocupada en los seis meses en los que el acusado sirvió como Trawniki o “guarda voluntario”. La acusación particular – en su mayoría, familiares de judíos holandeses deportados y muertos en Sobibor – aspiraba a una sentencia inculpatoria, no porque quieran ver a un nonagenario en la cárcel, según insistió la fiscalía en su alegato, sino por entender que incluso en un juicio tardío, como éste, debe impartirse justicia.

“Víctima del nazismo” El abogado de Demjanjuk, Ulrich Busch, argumentó hasta el último momento que su defendido no fue cómplice, sino víctima del nazismo, ya que la alternativa a convertirse en Trawnki era la ejecución. Nacido en Ucrania en 1920, Demjanjuk fue capturado como soldado soviético en 1942 por los nazis y convertido en guarda de Sobibor. A diferencia de otros campos nazis, donde se confinaba a presos para que trabajaran como esclavos, Sobibor fue concebido como lugar de exterminio, donde se asesinaba a judíos en las cámaras de gas apenas unas horas después de su llegada. Ni la acusación particular ni la fiscalía pudieron presentar a testigos que identificaran a Demjanjuk como uno de los Trawniki, ya que apenas hubo supervivientes, o los que había admitieron no poder reconocerlo dado el tiempo transcurrido.

Con estas limitaciones, arrancó el juicio en Múnich el 30 de noviembre de 2009. La principal baza de la acusación fue la hoja de servicios con el número 1393, según la cual Iwan Demjanjuk – su nombre antes de emigrar a Estados Unidos, en los 50 – fue uno de los 120 Trawniki de Sobibor, a las órdenes de unos 60 oficiales nazis. De acuerdo con ese documento, el procesado sirvió en Sobibor entre marzo y septiembre de 1943, año en que se desmanteló el campo, periodo en el que fueron asesinados ahí 28.060 judíos.

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