La UE apuesta por reintroducir controles fronterizos en circunstancias excepcionales
Los socios europeos están dispuestos a revisar el espacio Schengen, como quieren Francia e Italia
Deia, , 13-05-2011Francia abrió la veda el mes pasado instaurando controles fronterizos en el paso de Ventimiglia (Italia) para frenar la llegada de los miles de tunecinos con permisos de residencia concedidos por el Gobierno de Silvio Berlusconi tras las revueltas producidas en el norte de África. Dinamarca le siguió el miércoles por la tarde anunciando controles aduaneros en sus fronteras internas con Suecia y Alemania para frenar la criminalidad transfronteriza. Y ayer la mayoría de los países de la UE se mostraron partidarios de restablecer los controles policiales puntuales en las fronteras internas “en condiciones muy definidas” y como “último recurso”. Todavía no hay decisiones, pero ambos ejemplos son una muestra clara de hacia dónde camina uno de los principales logros de la construcción europea: la libre circulación de personas.
La discusión tuvo como foro el Consejo de ministros de interior de la UE. A debate, la propuesta presentada por la Comisión Europea, espoleada por Nicolás Sarkozy y Silvio Berlusconi, para “reforzar” que “no debilitar”, según recalcó la comisaria de Interior, Cecilia Malsmtröm, el espacio Schengen o lo que es lo mismo, la Europa sin fronteras. “Hay una gran unanimidad en que Schengen es algo que hay que defender. El poder viajar desde Finlandia a Malta o de Portugal a Estonia sin controles fronterizos es algo muy valioso, un regalo para los ciudadanos”, recordó. Aun así, y como ya adelantó el día en que presentó la comunicación, “necesitamos más claridad para evitar decisiones unilaterales”, explicó sin referirse ni a Francia, ni a Italia ni a Dinamarca. “Necesitamos elaborar directrices para interpretar cómo aplicarlo, cuándo se puede suspender y si hay que hacerlo”, declaró tras la reunión.
Una oferta que a tenor de los discursos que se pudieron escuchar ayer en Bruselas están dispuestos a comprar la mayoría de socios europeos. Al menos 18 de los 27 Estados miembro dieron su visto bueno a esta clarificación de normas y a reintroducir los controles de forma temporal, bajo condiciones bien definidas y en circunstancias excepcionales. De momento es un primer paso, porque los criterios deben ser todavía negociados y la Comisión Europea debe presentar una propuesta formal, pero el titular de Interior galo, Claude Guéant, anunció que existe prácticamente “unanimidad” entre los socios para restablecer los controles en casos excepcionales y ante “situaciones de crisis de carácter sistemático”. Guéant se refirió “a la amenaza de los flujos migratorios cada vez más importantes”.
Discrepancias El acuerdo, de momento, no es total. Por ejemplo, España, Malta y Bélgica defendieron que no es necesario reformar el Tratado de Schengen, pero se mostraron abiertos a reinterpretar los supuestos en los que puede suspenderse el espacio de libre circulación. Tampoco Chipre, que junto con Bulgaria, Rumanía, Reino Unido e Irlanda no es miembro de esta Europa sin fronteras, se mostró partidario de modificar las actuales normas.
Otros socios como Austria o Alemania se opusieron a que sea Bruselas quien decida los criterios, más partidarios de que la decisión sea nacional. Mientras que Italia lo único que hizo es reiterar y suscribir la posición de la Comisión Europea. El debate volverá en junio a la mesa de los ministros de interior y a la cumbre de jefes de estado y de gobierno que se celebra a finales de mes. Antes Bruselas deberá presentar una propuesta definitiva.
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