Las embarazadas sin recursos que piden ayudas se duplican en un año

Las Provincias, BEATRIZ LLEDÓ | VALENCIA., 13-05-2011

A sus 22 años Ana (nombre ficticio para salvaguardar su anonimato) está pasando los peores momentos de su vida. Esta valenciana perdió hace poco su trabajo en un supermercado y su pareja, un joven extranjero, ha tenido que regresar a su país porque no tenía permiso de residencia. Ella se ha quedado sola en su vivienda, a punto de ser embargada por no poder pagar la hipoteca, cuidando de su bebé de año y medio. Y está de nuevo embarazada. Sus padres, mayores, cobran una pensión de 500 euros. Desesperada, Ana acudió hace unos meses a la sede de Provida en Valencia para pedir ayuda.

La asociación, ubicada en la calle Joaquín Costa, está desbordada. A día de hoy, la entidad ayuda a 150 lactantes y a 108 embarazadas, de las que en torno al 30% son valencianas. «Cada vez nos llegan más parejas jóvenes españolas, de entre 20 y 30 años, con niños pequeños, que soportan una fuerte hipoteca y que no tienen trabajo», describe la secretaria del centro de acogida, Laura Margaleff.

El perfil de las atendidas en la actualidad es muy diferente al predominante hace sólo unos meses, cuando la mayoría eran chicas inmigrantes, sobre todo, procedentes de Suramérica y África, y en concreto de Marruecos.

«Todavía acuden extranjeras pero por primera vez están viniendo cada vez más españolas. La situación sigue empeorando por la crisis», insiste. Todas ellas llegan a Provida recomendadas por alguna conocida, derivadas por servicios sociales o por Cruz Roja.

Al comparar los datos actuales con los de mayo del año pasado, Margaleff destaca que las atenciones a gestantes casi se han doblado. «En el mismo mes de 2010 ayudábamos a 62 embarazadas cuando hoy hay 108 atendidas. En cuanto a los lactantes en aquel momento había 150».

Sólo en lo que va de año, el número de mujeres necesitadas que esperan un bebé y que están recibiendo una ayuda se ha incrementado en una veintena. «Tenemos una lista de espera de 21 embarazadas y estamos dando cita ya para el mes de octubre», explica Margaleff, que añade que siguen aguardando las subvenciones que reciben tanto del Ayuntamiento como de la Generalitat. «Confiamos en que estas no tardarán en llegar», admite.

Vales de comida

Además, otras 42 madres aguardan a poder recibir la ayuda para sus bebés. Para los lactantes, Provida ofrece vales de comida, ropa para los niños y botes de leche y papillas durante todo un año.

Durante el año 2010, la asociación benéfica concedió un total de 752 ayudas. «Aquí están contabilizadas las destinadas a madres, recién nacidos y también las de emergencia que se entregan de forma esporádica», apunta Margaleff.

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