Dinamarca 'resucita' los controles fronterizos sin contar con la UE

Anuncia que impondrá una vigilancia reforzada para los extranjeros que entren al país

El Mundo, MARÍA RAMÍREZ, 12-05-2011

A partir de junio, las antiguas casetas de control en la frontera entre Alemania y Dinamarca o en el puente que comparten daneses y suecos, algunas de hace casi un siglo, resucitarán 15 años después de su extinción. Los policías nacionales pararán a los viajeros en busca de inmigrantes ilegales, terroristas o traficantes.

Unas horas antes de que los ministros del Interior de la UE se reúnan para debatir cómo aumentar los controles de fronteras dentro de Schengen, Dinamarca decidió dar ayer ejemplo. Sin avisar a sus colegas ni a la Comisión Europea, anunció que impondrá una vigilancia reforzada, aunque aleatoria, para los extranjeros que entren en su país

El Gobierno danés aprobó la vuelta «a los controles aduaneros lo más rápidamente posible», según explicó el ministro de Economía, Claus Hjort Frederiksen. La medida es parte del acuerdo del Gobierno conservador con la ultraderecha para que acepte, entre otras cosas, aumentar la edad de jubilación. Pero la idea gusta a todo el espectro ideológico danés: también socialdemócratas y socialistas apoyan la vuelta de las fronteras.

La decisión sorprendió en Bruselas, justamente el día en que los embajadores europeos preparaban la reunión ministerial sobre Schengen. En 10 horas de debates, el representante danés fue incapaz de decir una palabra sobre el anuncio a sus colegas. «Cuando lo he visto, pensaba que era una inocentada», decía anoche un embajador.

La Comisión tampoco tenía información de primera mano. El portavoz de Cecilia Malmström, comisaria europea de Interior, intentaba traducir un documento en danés, aunque no tenía ninguna notificación oficial. «Tendremos que estudiarlo», explicó a este diario. «En cualquier caso, esto demuestra una vez más que por el actual Tratado los países pueden tomar decisiones unilaterales», dijo.

Schengen es un espacio de libre circulación al que pertenecen todos los países de la UE menos Reino Unido e Irlanda, porque no quieren, y Rumanía, Bulgaria y Chipre, porque no pueden. Pero cualquier Estado dentro de Schengen tiene el poder de reinstaurar los controles por alguna emergencia de seguridad, habitualmente ligada a un caso concreto. Hasta ahora, esta cláusula sólo se había aplicado por atentados y eventos especiales, como cumbres o finales de fútbol.

Pero Francia sentó un precedente el mes pasado al imponer el control extraordinario para interceptar a los inmigrantes tunecinos que le mandaba Italia. Y ahora Dinamarca, que tiene un estatus especialmente flexible dentro de Schengen y de la UE, indica que la emergencia es la «criminalidad» en sentido genérico. La única explicación oficial para empezar los controles dentro de tres semanas es que «en los últimos años se ha visto un aumento del crimen transfronterizo».

La decisión coincide con la propuesta de la Comisión, a petición de Francia e Italia, para que la suspensión de Schengen se aplique según parámetros más predecibles y, en la práctica, sea más habitual, aunque también más controlada desde Bruselas. Los ministros de Interior se reunirán hoy para debatir la idea con la sorpresa danesa. «Hasta ahora, no estaba preocupado por Schengen. Hasta ahora», subrayaba ayer un diplomático europeo.

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