Origen chino, corazón vasco

El Correo, KOLDO DOMÍNGUEZ, 10-05-2011

El número 3 de Ezker Batua en Balmaseda se llama Peng Yang Yang. A veces al periodista le dan el trabajo hecho. Si éste no es el ‘candidato singular’ de estas elecciones, poco le falta. Pero dejarse llevar por los estereotipos siempre conduce al error. Peng no se merece protagonizar esta página por un simple nombre y unos rasgos asiáticos (sus padres son chinos). Ni mucho menos. Sus méritos surgen cuando abre la boca.

Que nadie espere escuchar en su conversación ‘ploblemas pala plonuncial las eles’. Basta de ocurrencias fáciles. El discurso pausado y reflexivo de Peng Yang Yang está jalonado de referencias a Marx, Engels y su ‘Manifiesto comunista’, la crisis, Lenin, Lao Tse, Confuncio, la Revolución de 1917, la socialización de la producción y la privatización de los beneficios… Esa es la singularidad del candidato número 3 de EB en Balmaseda. A sus 23 años, tiene unas ideas, es consecuente con ellas y ha decidido «aportar su granito de arena». «Estudio Ingeniería, así que mi futuro está ligado a la crisis. Si seguimos así igual tengo que marcharme a Alemania a trabajar», se lamenta. «Que después de todo lo que el Estado ha invertido en mi formación tenga que marcharme es un fracaso de nuestro modelo productivo».

Nacido en Santurtzi de padres chinos llegados al País Vasco hace 25 años, su historia es similar a la de los hijos de los miles de emigrantes que se enraizaron en la margen izquierda del Nervión. «Tengo amigos cuyos sus padres son de Galicia o de Palencia y a ellos nadie les pide el árbol genealógico», explica sin aspavientos. «Soy tan vasco como cualquiera».

En Bachiller comenzó a «dar vueltas al mundo» y optó por leer ‘El Manifiesto comunista’, que «fortaleció mi pensamiento de izquierdas… Con 20 años entró en contacto con gente de EB y fue involucrándose cada vez más, hasta aceptar su inclusión en las listas de Balmaseda. «Mi objetivo es despertar conciencia crítica en la gente. Se puede cambiar la sociedad poco a poco», analiza.

Aunque no aspira a hacer carrera en política – «estoy aquí por convicciones, no por dinero» – , no le iría mal. Además de su sólida formación, sabe eludir una pregunta directa.

- Con sus raíces e ideas de izquierdas, ¿qué opina del comunismo chino?

- El reto del comunismo es plantear un nuevo sistema de manera efectiva. En la práctica, se tienen luces, se tienen sombras… Lo que queda es la intención. Intentar conseguir ese ideal de justicia e igualdad por el que luchamos.

Lo dicho: un candidato singular.

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