La UE protegerá la libre circulación
La Vanguardia, , 09-05-2011Conduciendo de Marsella a Milán, usted podrá ver una pequeña placa con doce estrellas que le muestra que está entrando en Italia. Hoy, en la UE, las fronteras sólo son líneas históricas sobre un mapa. Puede circular a lo largo de la autopista, deslizarse por los campos en un tren de alta velocidad o volar de Barcelona a Copenhague sin problemas. Para cientos de miles de viajeros, se trata de un sueño que se ha convertido en realidad. Nos aseguraremos de que este sueño europeo siga vivo.
Junto con el euro, la libre circulación de personas entre países es el derecho más tangible y apreciado de la historia de la integración europea. Nuestra historia está manchada con la sangre de personas que lucharon y murieron por un pedazo de tierra. Después de la Segunda Guerra Mundial, las alambradas, el cemento y los soldados separaron a los europeos.
Ahora, medio siglo más tarde, ya no necesitamos pasaportes para viajar a través de nuestro continente.
Los europeos usamos con asiduidad nuestro derecho a la libre circulación: cada año, hacemos unos 1.250 millones de viajes turísticos dentro de la UE. Los europeos son conscientes de este beneficio. El año pasado, una encuesta demostró que un 90% de europeos y un 92% de españoles saben que poseen este derecho.
Asimismo, una Europa sin fronteras trae grandes beneficios a la economía. Entre el 2004 y el 2007, el impulso a la movilidad laboral en los nuevos estados miembros incrementó el PIB de la Unión en casi un tercio de punto porcentual o, lo que es lo mismo, en unos 40.000 millones.
Pero estos logros no se pueden dar por hechos. Las reglas de Schengen que permiten que podamos viajar sin pasaporte en 25 países europeos prevén que los estados – en casos muy excepcionales-puedan, por un tiempo limitado, reintroducir controles en las fronteras interiores de la Unión. Esto podría pasar durante un campeonato internacional de fútbol para que las autoridades pudieran prevenir actos violentos durante los partidos. También puede ser adecuado en casos de seguridad antes de grandes cumbres internacionales.
Estas excepciones tienen que ser eso, excepcionales. La tensión reciente entre Francia e Italia nos muestra que las reglas existentes tienen que ser interpretadas correctamente y, si es necesario, deben ser ajustadas. Los gobiernos no deberían definir las circunstancias para reintroducir controles fronterizos por sí solos. Esta decisión nos afectaría a todos. Por lo tanto, tendría que ser aprobada por las instituciones europeas. Se trata de respetar las reglas de la UE y de garantizar que los derechos por los que hemos luchado tanto estén debidamente protegidos. La Comisión Europea ha propuesto recientemente fortalecer la integridad de las reglas Schengen para proteger su mayor logro: la libre circulación.
Después de dos guerras mundiales devastadoras, nos ha costado mucho eliminar fronteras y fomentar la confianza entre todos. Ahora, la libre circulación nos une y hace que Europa sea más pequeña. Disfrute y aprecie este derecho. Súbase a un tren, coja su coche y visite a sus vecinos. Viaje hasta Holanda para ver los campos de tulipas, o compre unos quesos en Francia. Ahora, todo esto es posible sin tener que pensar en las fronteras.
Al celebrar el día de Europa, es importante recordar todo lo que hemos conseguido.
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