Aupados por el descontento ante la crisis
La Voz de Galicia, , 18-04-2011Al igual que sucedió en los demás países nórdicos, la ultraderecha finlandesa ha aprovechado en los últimos meses el descontento popular por la crisis económica y la insatisfacción de los votantes con los partidos tradicionales para ganar terreno.
Pero mientras en la vecina Suecia la extrema derecha apenas superó el umbral del 4% que le permitió entrar en el Parlamento hace siete meses, los Verdaderos Finlandeses quintuplicaron su apoyo respecto a las elecciones generales del 2007, logrando el mayor avance de un partido en la historia finlandesa.
Su líder, el carismático eurodiputado Timo Soini, se ha esforzado durante toda la campaña en quitarse la etiqueta de ultraconservador, y ha llegado incluso a afirmar que su partido es más bien de centroizquierda.
Sin embargo, su retórica nacionalista, euroescéptica y antiinmigración lo sitúa a la derecha del conservador Kokoomus, especialmente tras haber abierto las puertas de su partido a varios candidatos claramente xenófobos, alguno de los cuales incluso ha sido condenado por publicar opiniones racistas en su blog.
Pese a ello, en los últimos meses Soini ha logrado atraer hacia sí las simpatías de muchos votantes habituales de los tres grandes partidos (centrista, conservador y socialdemócrata).
El que más apoyo popular pierde es el Partido de Centro (Keskusta), desgastado tras ocho años al frente del Gobierno de coalición y ensombrecido por varios casos de financiación irregular que salpicaron directamente al ex primer ministro Matti Vanhanen y a varios altos cargos más. Vanhanen hizo un auténtico favor a su partido en junio pasado al presentar su dimisión. Mari Kiviniemi, su sustituta, ha logrado frenar un poco la caída de los centristas.
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