Una medida rechazada por los cuerpos policiales y que cuenta con el apoyo de las feministas

La Voz de Galicia, 12-04-2011

A pesar del apoyo social, no son pocas las voces que se han alzado contra una norma que regula el uso de unas prendas que, se gún se calcula, solo usan 1.900 mujeres en toda Francia, y que se teme que aumente la percepción negativa hacia la población musulmana, que asciende a cinco millones de personas. Además, colectivos de las fuerzas de seguridad han puesto de manifiesto los problemas que puede llevar a cabo su puesta en práctica, ya que los agentes no podrán obligar a las mujeres a descubrirse, aunque sí que tendrán potestad para trasladarlas a comisaría con el fin de que sean identificadas, una opción que desde el Ministerio del Interior se ha pedido que sea el último recurso.

Desde el sindicato policial Alliance se reconoce públicamente que la aplicación de la prohibición del velo no será una prioridad para el cuerpo. Mientras, la organización France Police asegura que para gran parte de las fuerzas de seguridad la iniciativa es «ridícula». El principal apoyo a la iniciativa del Gobierno ha venido de las asociaciones feministas. «Si aceptamos este símbolo que convierte al cuerpo femenino en una amenaza diabólica, se habrá terminado la igualdad de sexos», afirmó la filósofa y feminista francesa Elisabeth Badinter.

Sarkozy ya avanzó la semana pasada que su lucha por hacer valer el principio de laicismo que rige en la República conllevará nuevas medidas, como prohibir los rezos en la calle, eliminar de los menús escolares los platos especiales para minorías religiosas o impedir que se pueda rechazar a un médico por motivos sexuales o religiosos.

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