Rodolfo Ares y la solidaridad

Deia, Jon Sainz, 04-04-2011

Señor Ares, nos ha llamado insolidarios (a los ertzainas). Dice que somos unos privilegiados, que tenemos que arrimar el hombro. Ni sé qué infamias más han salido de su boca…

Le voy a contestar a usted y a este Gobierno. En este país no hay nadie más insolidario que usted y que el resto de la casta política.

Ustedes tienen la máxima jubilación garantizada después de dos legislaturas (no hay ningún trabajador que tenga estas ventajas), con sus dietas, sus vehículos oficiales de alta gama, sus comidas políticas en los mejores restaurantes y sus viajes, pernoctando en los mejores hoteles con el dinero de todos los que cotizamos religiosamente, con los impuestos indirectos que día a día ahogan nuestra economía domestica.

Dejen de mirarse el ombligo. Recortan en educación (el futuro de la sociedad), en Sanidad, en la seguridad de los ciudadanos de este país, pero su bolsillo, su santo bolsillo ni se lo tocan. Dicen que se han reducido el sueldo, pero la verdad es que se han subido las dietas. ¿Eso es solidaridad? ¿Eso es arrimar el hombro?

Nuestras demandas son demandas sociales, mejoras en las condiciones de trabajo, material para desempeñar mejor nuestras funciones en pos de dar el servicio que todos los ciudadanos se merecen.

Usted miente y engaña. Nadie le ha pedido la jubilación a los 55 años, nadie le esta pidiendo que sangre a los ciudadanos (ya lo hace su Gobierno constantemente) para darnos un dinero que no le hemos pedido. Nosotros llevamos más de 20 años perdiendo poder adquisitivo gracias a gente como usted.

Nosotros sí somos conocedores de la situación actual de la cantidad de familias (a las que ustedes les han quitado hasta el subsidio básico) que han estado trabajando toda su vida y ahora no tienen ni trabajo ni medios para mantenerlas.

Nosotros no derrochamos como lo hacen ustedes. Derrochan el dinero porque no sale de sus bolsillos, no controlan las ayudas sociales a los emigrantes y a cantidad de esperpénticos fines. Han estado dando y dando a todo el mundo sin control para conseguir cuatro votos.

Hay delincuentes extranjeros que cobran ayudas sociales y ustedes no ponen los medios para evitarlo. Mientras tanto, los trabajadores que han estado toda la vida cotizando para levantar este país, se encuentran ahora en el umbral de la pobreza.

Esta es su solidaridad, su arrimar el hombro. Y ahora llega la campaña electoral y volverán a gastarse una cantidad indecente de dinero para mantener sus poltronas mientras el país se desangra. Esa es su solidaridad, señor Ares. Cómo se puede tener la poca vergüenza de pedir solidaridad al resto.

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