Tres presos por presunta explotación de haitianos

El Universo, 02-04-2011

Pese a que en la audiencia de flagrancia la Fiscalía solicitó la prisión preventiva para cuatro ciudadanos haitianos sospechosos de trata de personas y estafa migratoria, ayer la jueza Tania Molina solo ordenó para tres de ellos esa medida.

Los hermanos Paúl y Dave Yvelt Etienne, de 25 y 20 años, respectivamente; y su madre, Imaculada Etienne Pantaleón, de 53, estarán presos mientras dura la instrucción fiscal. En tanto, Michel Bens, de 22 años, deberá presentarse cada 15 días ante el juez competente.

La detención de los haitianos se dio la noche del jueves pasado en el sector de La Roldós, en el norte de Quito, en un operativo efectuado por más de 20 agentes del Grupo Antitrata de Personas de la Dirección Nacional de Policía Especializada en Niños, Niñas y Adolescentes.

Cerca de tres meses de investigaciones culminaron con el allanamiento de un inmueble de tres pisos en el que estaban, supuestamente contra su voluntad, 25 haitianos; entre ellos, al menos 10 adolescentes.

Las víctimas habrían sido encontradas en seis habitaciones en medio de un total desaseo, colchones en el piso y libros de español. Según agentes que intervinieron, el seguimiento a los miembros de esta supuesta banda de traficantes de personas se inició luego de que uno de los perjudicados dio aviso a las autoridades de que un grupo de haitianos era explotado laboralmente y además lo retenían a la fuerza en una casa.

Datos que posee la Policía revelan que uno de los detenidos, con el nombre de Paúl (Yvelt Etienne), era líder del grupo. Informes de Migración sostienen que este individuo ingresó al país hace dos años y que tenía papeles en regla. Se sospecha que desde hace seis meses él se dedicaba a este ilegal negocio.

Aparentemente, esta banda se encargaba de traer a las víctimas desde Haití y para esto les ofrecía costear los pasajes, el arreglo de los documentos en el Ecuador, trabajo y sueldo fijo.

Los haitianos eran puestos a trabajar de cocineras, albañiles, etcétera, entre otros, hasta que paguen su deuda. Se desconoce cuál era el monto que se cobraba para traer a cada haitiano, aunque se presume que la cantidad superaría los $ 5 mil.

Una serie de recibos de pago a nombre del Servicio Ecuatoriano de Capacitación Profesional hace sospechar a los agentes que ese centro era el encargado de dar el curso de español que recibían los haitianos.

Permiso de refugiados

Entre los rescatados más antiguos habría algunos que tendrían papeles de refugiados, otorgados por la Cancillería ecuatoriana, mientras que los documentos de los demás estaban en proceso. La Policía analiza todos los documentos hallados en poder de los haitianos, para saber si son originales o falsificados; además, si es que existe una red paralela para legalización de papeles en el Ecuador.

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