SAN SEBASTIÁN

Casi 6.000 actuaciones en las calles para acabar con los asentamientos ilegales

La Guardia Municipal incrementó el control para eliminar campamentos insalubres

Diario Vasco, ANA VOZMEDIANO | SAN SEBASTIÁN. , 17-03-2011

Son asentamientos organizados e ilegales que se utilizan a modo de dormitorio, una especie de chabolas rudimentarias que se construyen con materiales recogidos de la basura y que utilizan espacios vinculados al corredor del Urumea para instalarse, pero también lugares como Morlans o la avenida de Tolosa.
¿Quiénes viven allí? Normalmente se trata de personas extranjeras que proceden de Rumanía, hombres jóvenes en su mayoría, aunque alguna vez puede instalarse una familia. Esta circunstancia que fue más habitual hace cinco o seis años es ahora una situación casi rara.
Son datos de la Guardia Municipal, que desde que comenzó el invierno ha incrementado sus actuaciones encaminadas tanto a eliminar estos asentamientos como a combatir la mendicidad, sobre todo si ésta es agresiva hacia la ciudadanía.
En estos momentos, el concejal de Seguridad Ciudadana, Enrique Ramos lo afirma, no existen campamentos organizados como tales, aunque reconoce que puede haber gente que viva en la calle de forma aislada. Y aunque no puede asegurar que dentro de unos meses puedan reaparecer.
«Estas chabolas no reúnen condiciones mínimas de salubridad ni de seguridad. Ni para quienes viven allí ni para los vecinos de las zonas donde se asientan. La actividad no es un delito penal, pero sí un motivo de intervención para la Guardia Municipal».
Y es que combatir la mendicidad y las acampadas en vía pública está dentro del cumplimiento de la Ordenanza de Civismo y a lo largo de 2010 se llegó casi a las 6.000 actuaciones, dentro del desarrollo del Plan de Prevención Permanente de la policía local.
De las 9.317 actas que se levantaron por diferentes infracciones recogidas en esta norma municipal, desde las pintadas al uso indebido de los parques, el 58% del total tuvieron que ver con quienes piden en las calles y duermen en rincones urbanos poco accesibles en esos campamentos insalubres organizados con materiales recogidos de la basura.
En invierno
Las actuaciones comenzaron con el invierno, sobre todo cuando las temperaturas empezaron a bajar y se puso en marcha el llamado Piso del Frío. El lugar está pensado para que ningún ciudadano esté a la intemperie cuando los grados son más crueles, pero, según explica Ramos, quienes viven en estos asentamientos no quieren acudir a ningún tipo de servicio público porque prefieren su modelo de vida. Tampoco se les puede obligar a acudir a esa vivienda para pasar las noches más frías.
Lo que ocurre en estos casos es que la presencia de la Guardia Municipal les incomoda y, además, los agentes pueden esgrimir la Ordenanza para que abandonen esas chabolas en las que están durmiendo.
«Los asentamientos se detectaron en la parte trasera de Pío Baroja en el Antiguo, en Morlans, en la zona de Txomin y Martutene, cerca del río, o en la curva de 180 grados que hay bajo la variante en la avenida de Tolosa. En estos momentos ya no existe ningún campamento, ante la insistencia de la Guardia Municipal han preferido marcharse».
El doble de actas
El desarrollo de este Plan de Prevención Permanente en el que están implicadas las unidades de Seguridad Ciudadana de la Guardia Municipal no sólo ha supuesto un mayor control sobre los asentamientos y la mendicidad.
Ramos explica que se ha incrementado el patrullaje, sobre todo en los barrios y que esto se ha traducido en un incremento espectacular de actas realizadas por el incumplimiento de la Ordenanza de Civismo. «En 2009 se realizaron un total de 4.072, mientras que el año pasado el número se duplicó y se llegó a 9.317».
La mayoría, esas 5.457 actuaciones, correspondieron a la mendicidad y a los asentamientos, pero otra de las infracciones que más actas ha propiciado es la de tenencia y consumo de estupefacientes y alcohol y hacerlo además y en grupo ocasionando molestias. Suman casi 3.000 actas.
Ensuciar la vía pública o portar arma blanca también con otras actitudes que se señalan en el informe de la Guardia Municipal, así como la falta de atención a animales domésticos o la invasión de jardines.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Enrique Ramos, resalta que los asentamientos no sólo producen molestias al vecindario, sino que además se encuentran siempre en mal estado. «Ahora no hay familias, pero si viven menores, tenemos que actuar también por otras vías, porque la mendicidad infantil y la falta de cuidado a los niños implica infracciones mucho más graves».

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)