* EE. UU. debate la radicalización de la comunidad musulmana - MARC BASSETS EE. UU. debate la radicalización de la comunidad musulmana

El congresista King, que encabeza la investigación, apoyó al IRA en los 80

La Vanguardia, MARC BASSETS, 11-03-2011

Le han comparado con el senador Joe McCarthy, que a mediados del siglo XX investigó la infiltración comunista en el establishment.Le han acusado de fomentar la islamofobia, y de hacerle el juego a Al Qaeda y a la idea de que EE. UU. persigue a los musulmanes. Le han recordado que él, congresista por Long Island de origen irlandés, apoyó el terrorismo del IRA y alentó aquella organización que mató a civiles.

El republicano Pete King, nuevo jefe de la Comisión de Interior de la Cámara de Representantes, dijo ayer que no se doblegaría ante la corrección política ni abdicaría de su responsabilidad: proteger EE. UU. de un atentado terrorista. King presidió la primera jornada de audiencias sobre la radicalización de la comunidad musulmana.

La iniciativa abre un debate sobre los valores estadounidenses y la idoneidad de señalar un grupo étnico o religioso en un país de inmigrantes.

La iniciativa responde, de forma inmediata, a la existencia de una nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes. El contexto amplio es la reiteración, en los últimos meses, de atentados o intentos de atentados causados por musulmanes radicales procedentes de EE. UU. Obama teme a que el próximo no lo perpetren extranjeros, como el 11-S, sino terroristas autóctonos, y cree que Al Qaeda intenta reclutar a terroristas con pasaporte estadounidense.

La preocupación por los terroristas islámicos autóctonos – las mezquitas sin control, las sociedades paralelas, los imanes instigadores del odio, la radicalización de los musulmanes-es una preocupación europea que cada vez más impregna el discurso político en Estados Unidos. De ahí la iniciativa del congresista King, que ayer contó con testimonios que intentaron demostrar que existe un segmento de la comunidad musulmana que niega la colaboración con las autoridades.

Abdirizak Bihi, estadounidense de origen somalí, explicó el caso de su sobrino, Burhan Hassan. Supuestamente radicalizado en una mezquita de Minneapolis, en 2008 desapareció y un año después murió de un disparo en Somalia. Zuhdi Jasser, presidente de una asociación de musulmanes por la democracia, subrayó que la mayoría de musulmanes son ciudadanos de bien, pero que una minoría se ha radicalizado.

La investigación del Congreso sobre los musulmanes fomentará el antiamericanismo, replicaron otros participantes. El congresista demócrata de Misisipi Bennie Thompson avisó de que las audiencias, además de provocar recelos en EE. UU. hacia los musulmanes, podría ser utilizadas por Al Qaeda como arma propagandística. Keith Ellison, el primer musulmán elegido en el Congreso, rompió a llorar cuando recordó el caso de un musulmán que murió en los atentados de las Torres Gemelas.

Lo que se dirime en el Capitolio tiene raíces en EE. UU. Es muy estadounidense la voluntad de debatir en público cuestiones delicadas, y el debate ayer fue vigoroso e iluminador. También está arraigada la tentación de culpabilizar al colectivo (en vez de al individuo): lo sufrieron oleadas anteriores de inmigrantes como los irlandeses, antepasados del congresista King. Pero también tiene raíces el respeto a la diversidad, inscrito en el ADN del país: discursos habituales en Europa como la prohibición de velo son inusuales aquí.

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