El riesgo Le Pen

La Vanguardia, José Antich DIRECTOR , 11-03-2011

UN auténtico terremoto ha vuelto a sacudir a la opinión pública francesa al hacerse públicos dos sondeos en que la líder ultraderechista Marine Le Pen se encuentra, a un año de las elecciones presidenciales, en cabeza de las expectativas de voto, por delante del presidente, Nicolas Sarkozy, y de cualquier candidato socialista. Aunque falta tiempo y las cosas pueden cambiar, rápidamente políticos y analistas han recordado que en el 2002 su padre, Jean-Marie Le Pen, ya consiguió hacer descarriar de las presidenciales a Lionel Jospin, convirtiendo las elecciones en un acto de reafirmación de todos los partidos democráticos alrededor de Jacques Chirac. Diez años han transcurrido y por lo que parece el peligro del ascenso de la ultraderecha no ha sido conjurado. Y ello pese a que el actual presidente de la República llegó al palacio del Elíseo envuelto en un atrevido programa reformista y habiendo obtenido una amplia victoria frente a la socialista Ségolène Royal. En estos casi cuatro años como presidente, la popularidad de Sarkozy se ha ido deteriorando gravemente pese a contar con uno de los mayores grados de aceptación cuando accedió al cargo. A los pocos meses, en enero del 2008, apenas retenía el apoyo de la mitad de los franceses, y a los dos años de ser elegido su cota de popularidad era del 32%, un porcentaje muy bajo y que no ha sido capaz de remontar. La crisis económica y financiera o el enquistamiento del problema migratorio no son suficientes para justificar la pérdida de confianza en los partidos tradicionales. Hay también una desconexión entre el discurso y los problemas de los ciudadanos, y eso sí que lo recogen aquellos que practican la demagogia y la xenofobia.

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