Profesores dudan del abuso en un instituto de El Ejido

El director del centro y los docentes apoyan la denuncia ante la Guardia Civil pero no aceptan las críticas por su proceder

El Mundo, MIGUEL CABRERA, 01-03-2011

«Condenamos cualquier tipo de violencia, aceptamos y apoyamos la denuncia en la Guardia Civil por presuntos abusos a una alumna de 12 años, pero no admitimos, en ningún caso, que se reproche el comportamiento del centro y de sus profesores, que desde el primer momento atendieron y prestaron todo su ayuda a la niña».

Francisco Montoya, director del IES Las Norias (El Ejido), lamentaba ayer así a este diario las denuncias realizadas por Agustina Corral, la madre de la menor presuntamente agredida el pasado martes por cuatro alumnos marroquíes de 13 a 16 años el pasado martes en el patio del centro, quien ha reprochado a los responsables del centro que hayan minimizado la agresión y que no actuaran correctamente en su defensa.

Según la madre, la niña fue perseguida y acorralada en las pistas deportivas del instituto por una decena de alumnos magrebíes, sujetada por las muñecas para bajarle a continuación los pantalones y meterle un dedo en el ano, algo tan grave que para ella habría merecido otra actuación del centro.

«La niña fue atendida desde el primer momento por una profesora», asegura el director. A continuación, educadores del centro la acompañaron clase por clase para identificar a los supuestos agresores. Aunque la madre afirma que eran alrededor de una decena, su hija identificó a cuatro, a los que se pidió que se marcharan a sus casas y volvieran al día siguiente junto a sus padres.

Francisco Montoya asegura que los profesores actuaron correctamente en todo momento y atendiendo a su valoración de los hechos. «La niña no presentaba ninguna señal de violencia. Ella misma y su compañera que también habría sido perseguida por los alumnos, aunque consiguió escapar nunca dijeron que le habían bajado los pantalones, sino que habían corrido tras ellas y le habían tocado el culo, hablando llanamente».

Esta versión habría sido respaldada por otros testigos con los que hablaron los responsables del centro, dando así a entender que, obviamente, si la niña hubiera afirmado que le habían bajado el pantalón e introducido un dedo en el ano, la respuesta del centro habría sido radicalmente diferente a la adoptada tras escuchar lo sucedido en boca de la propia menor y del resto de testigos.

Aún así, los profesores aseguran que pusieron en marcha todos los mecanismos para adoptar medidas contra este acto, que según dicen es el primero de este tipo, al tiempo que afirman que los alumnos implicados no habían hecho nada similar en el pasado. De hecho, aseguran que estaba previsto expulsar a quien se consideró el principal responsable, algo que se hizo el viernes, cuando el caso saltó a los medios. Posteriormente, la Fiscalía de Menores acordó una orden de alejamiento de los otros tres implicados, por lo que el IES decidió que debían ser también trasladados a otro centro.

La madre y denunciante asegura, por el contrario, que en el instituto se han dado más casos similares y que decidió presentar la denuncia a la Guardia Civil ante la pasividad de los docentes y al observar que desde el instituto ni siquiera le preguntaron por el estado de su hija.

El director del IES dice transmitir la opinión generalizada de los profesores del centro cuando muestra su «indignación» por las críticas de la madre hacia su actuación, y consideran que su modo de proceder está plagado de contradicciones y exageraciones. En primer lugar, Montoya dice no entender que durante todo el martes día de los hechos la madre no tomara ninguna decisión, si todo sucedió conforme denunció después, e incluso dejara a su hija acudir tranquilamente al instituto al día siguiente. En suma, cree que si todo hubiera ocurrido como denunció la madre, lo habrían dicho desde el principio las propias víctimas y otros testigos, que tampoco ofrecieron esta versión.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)