Ras Ajdir, refugiados en una tierra de nadie
Público, 01-03-2011Amontonados unos encima de otros, apenas se distinguen las miles de cabezas que se cobijan bajo mantas de colores, bultos intercalados con maletas de grandes dimensiones, maltrechas y rotas.
Estos miles de refugiados tienen suerte; han encontrado una nave industrial en la parte trasera del puesto fronterizo de Ras Ajdir, por donde acceden los vehículos procedentes de Libia. Medio adormilados, aguantan con resignación las bajas temperaturas del desierto, al abrigo del viento y de la tormenta de arena, que les obliga a entrecerrar los ojos.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) dio una rueda de prensa el domingo en la que aportó algunas cifras: 45.000 personas entraron por este paso fronterizo hasta el sábado, pero el flujo de personas que huyen de la guerra se ha intensificado y, mientras, crece la preocupación por una posible crisis humana.
En tierra de nadie se han acumulado miles de personas, que pasan con cuentagotas por la pequeña verja de color azul custodiada apenas por una decena de soldados y unos cuantos policías de paisano, armados con barras de hierro, amenazando a los refugiados para evitar los tumultos. Estos se producen cada cierto tiempo, cuando se hartan de esperar durante horas, parados, sin comida y sin techo.
Algunos de ellos intentan saltar la valla que da a un jardín con mucha vegetación, donde son perseguidos por los soldados, que les obligan a regresar al redil.
Las autoridades tunecinas hacen lo que pueden, pero están desbordadas por el éxodo masivo provocado por la situación de guerra que se vive en el resto del país vecino.
Además, la región cercana a la frontera de Ras Ajdir es tradicionalmente pro – Gadafi, lo que dificulta aún más el regreso a sus países de los emigrantes extranjeros.
Las organizaciones internacionales están alertando de la catástrofe que se insinúa. La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) ha pedido fondos para hacer frente a la emergencia.
“La OIM necesita urgentemente donantes para financiar lo antes posible su petición inicial de 11 millones de dólares que se lanzó la semana pasada”, indicó ayer el director general del organismo, William Lacy Swing, citado por la agencia Efe.
“Estamos usando nuestras reservas para proporcionar la asistencia inmediata que necesitan desesperadamente decenas de miles de emigrantes que ya han escapado de Libia o que siguen en el país pidiéndonos ayuda”, agregó.
La OIM recordó a las partes en conflicto en Libia que “no apunten a los inmigrantes que han contribuido al crecimiento y al bienestar de la economía libia” y les pidió que les dejen ir en paz.
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