Apuñalado en la puerta de la discoteca

El Mundo, P. HERRAIZ, 28-02-2011

Le dieron cinco puñaladas, pero no consiguieron acabar con él, afortunadamente. Un ucraniano de 29 años resultó herido de gravedad en la mañana de ayer junto a una discoteca del distrito de Latina. El hombre estaba tirado en la calle, junto a los coches que aparcan en batería frente al garito, tendido en un charco de sangre. Tenía cinco heridas de arma blanca, según informó Emergencias Madrid.

El suceso se descubrió hacia las nueve de la mañana en la avenida del Padre Piquer, una arteria del distrito, frente a la acera donde está el número 12. El ucraniano estaba consciente, pese a que dos de las heridas eran penetrantes y podrían haberle afectado internamente. Concretamente, estas lesiones se situaban en el tórax y el abdomen, según las mismas fuentes. Además, tenía otras tres heridas leves.

El suceso se complicó un poco más tarde, cuando agentes de la Policía Municipal descubrieron a un dominicano de 30 años que podría estar implicado en la reyerta.

Este hombre había salido corriendo también de esa zona y se dirigía hacia la A-5 o carretera de Extremadura, que está muy cerca de Padre Piquer. Los agentes le vieron y le detuvieron. Este hombre presentaba varios cortes de arma blanca y cojeaba debido a una torcedura de tobillo. Fue trasladado al hospital 12 de Octubre, donde quedó ingresado en estado leve y permanecía bajo custodia policial.

Los sanitarios del Samur-Protección Civil se llevaron al ucraniano al Gregorio Marañón, donde le intervinieron para curarle las heridas. Aunque su estado es grave, todo indica que su vida no corre peligro.

La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación de esta reyerta cuyos motivos ayer no habían trascendido. Sí parece claro que los implicados habían estado antes en la discoteca El Rincón Latino, también llamada La Cueva. En la puerta del local estaba el ucraniano.

Esa discoteca es conocida por la Policía del distrito como uno de los lugares más conflictivos de la zona. De hecho, El Rincón Latino estuvo dos años precintado y volvió a abrir recientemente. Antes de su clausura, fue un lugar donde hubo numerosas reyertas y problemas. Entre ellos, una noche pincharon las ruedas a los coches de la Policía que había cerca.

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