DESD´ EL GALLO DE SAN CERNIN OLLARRA

Mar de fondo en el Mediterráneo

Diario de Navarra,   PDF, 27-02-2011

E UROPA , el continente que fue cristiano, vive preocupado por los movimientos de los pueblos que se extienden desde el Golfo Indico hasta el Atlántico. Hace trece siglos, los árabes de Mahoma, fueron conquistando y arrastrando a los países del sur mediterráneo, hasta la Península Ibérica.
Aquí llegaron pocos compatriotas del Profeta, pero bajo su mando desembarcaron iraquíes, libios, tunecinos, marroquíes, y otros pueblos del extremo oriente y del norte de Africa, incorporados en los avances del ejército de Tarik. Una crónica mozárabe del 741, nos cuenta cómo España quedó arrasada por el hambre y la cautividad. Ocho siglos pasaron hasta que Boabdil repasara el Estrecho.

Es difícil creer, como Zapatero, en la alianza de civilizaciones. Los países que practican el Islam se están levantando en favor de la democracia; para conseguir ciertas libertades contra concretas opresiones y tiranías. El mapa político de estas naciones nos muestra que existen en ellas partidos políticos muy minoritarios que no sean islamistas. El más numeroso son los Hermanos Musulmanes, radicales y cercanos a Al – Qaeda. La religión inspira al estado y su intolerancia va de las mezquitas hasta el código civil.

Egipto es el más occidentalizado y, en una encuesta reciente, el 80% de la población se declara musulmana, el 60% admite la lapidación de las mujeres adúlteras y una gran minoría aprobaría cortarles las manos a los ladrones. Habría que averiguar, y nadie lo sabe, si la revolución va a europeizar sus países o inclinarlos a un fundamentalismo religioso; si mirarán a los ayatolaes de Irán o a la Unión Europea.

La rebelión de Túnez ha afectado a Italia, y Lampedusa se está convirtiendo en una isla de refugiados, que también han llegado a Sicilia. Los libios metidos en una guerra civil y masacrados por Gadafi, escapan a derecha e izquierda, a Egipto y Túnez, y toda Europa espera un primer millón de inmigrantes. A nosotros nos preocupa Marruecos, pese a los buenos augurios de la ministra “señorita Trini”, que dejó a los españoles de Trípoli sin comida ni agua, abandonados en el aeropuerto, y al fin rescatados por Repsol.

En plena guerra europea (1943), el sultán de Marruecos recibió de Churchill y Roosevelt la promesa de la independencia a cambio de favorecer el desembarco aliado, operación Antorcha. Desde entonces Marruecos es el “bebé” de los EE.UU., que amamantan y miman.

El seísmo islamista es posible que no se detenga en el reino alauita. Entonces, como en toda crisis, Mohamed V puede sacar el tema de Melilla, después el de Ceuta y presionar al mismo tiempo a España lanzando pateras con súbditos suyos – el 80% de los jóvenes están parados – y subsaharianos. En caso de cambio de régimen el paso del estrecho sería masivo, ¿ha previsto el gobierno estos eventos? El moro siempre nos ha cogido con el pie cambiado.

Nadie sabe hasta donde va a llegar en la crisis que padecemos la subida del gas y del petróleo. La política internacional española no es que sea mala, es que no existe. No sabemos cuales son las previsiones de Zapatero, apartados Castro, Chávez y Morales. Jiménez es a Exteriores como Pajín a Sanidad.

Son muy difíciles las relaciones con el Islam y peores con los islamistas. El Papa en viajes y reuniones ha procurado la aproximación, el diálogo y el entendimiento en temas convergentes. En algunos países la réplica ha sido la persecución a la Iglesia, a veces implacable. En Irak, la población católica ha bajado desde la ocupación, de un millón a cien mil fieles, y se siguen matando cristianos. La Comunidad Europea no ha reaccionado ante el atropello, aunque parece un deber suyo, no defender la religión pero sí nuestra cultura, que es la cristiana.

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