La UE ayudará a Túnez y Egipto a atender in situ a refugiados libios

Los socios europeos rechazan el alarmismo italiano y no prevén avalanchas

La Vanguardia, BEATRIZ NAVARRO - Bruselas. Corresponsal , 25-02-2011

La inflamada retórica empleada por Roma para describir la ola de emigrantes y refugiados libios que se avecina sobre Europa (un “éxodo bíblico”, según un ministro) no impresionó ayer al resto de países de la UE.

Al contrario, varios ministros europeos tacharon sus previsiones de “alarmistas” y “exageradas”, mientras los Veintisiete desoyeron educadamente sus peticiones para adoptar medidas urgentes. Sí acordaron en cambio preparar un plan de contingencia con el objetivo prioritario de contener en los países vecinos de Libia cualquier oleada migratoria o de refugiados.

“Nadie sabe qué va a pasar. Por ahora no hemos visto a nadie llegando de Libia a Europa”, Sí hubo un flujo de Túnez a la isla de Lampedusa, y estamos ayudando a Italia, pero el número de gente que llega ha disminuido mucho", explicó Cecilia Malmström, comisaria de Interior, que destacó que los libios que huyen de la violencia instigada por el coronel Gadafi se dirigen a Túnez y Egipto.

“Las fronteras están abiertas, así debemos intentar que los países vecinos tengan medios para recibir a esos refugiados, para que no tengan que venir a Europa”, afirmó Sándor Pintér, en nombre de la presidencia húngara de la UE. Pintér confía en que, así, Europa no tendrá que gestionar “ninguna ola significativa de refugiados”.

¿Llegarán a Europa? “Sí, probablemente sí, porque la situación allí es dramática y puede empeorar y derivar en una guerra civil”, admitió Malmström. “Pero no sirve de nada especular con cifras. Lo que sí es útil es ver qué instrumentos podemos emplear y qué pueden aportar los estados miembros para tratar de aliviar esa presión en los países más cercanos en África”.

El vicepresidente del gobierno español, Alfredo Pérez Rubalcaba, insistió en que, llegado el caso, Europa aplicará el derecho humanitario a quien merezca protección, pero advirtió que no tolerará a las mafias que traten de aprovecharse de la situación. “Sabemos que hay quien quiere pescar en río revuelto”, enfatizó Rubalcaba, que no obstante insistió en ver los efectos positivos de los cambios en el norte de Áfricay no hablar “sólo de preocupaciones”.

Los ministros trataron el asunto durante un almuerzo informal en el que se alejaron de las tesis más alarmistas italianas (Roma habla de un flujo de 300.000 personas o más) y no llegaron a tratar su demanda de repartirse a los posibles refugiados. Actualmente se hace de forma voluntaria. Suecia recibió el año pasado 32.000 y, como recordó su ministro Tobias Billstrom, “no pedimos repartir la carga con nadie”; “de momento sólo han llegado 5.000 personas a Italia, seguro que podrá manejar la situación”. En cuanto a la petición de fondos, la Comisión Europea insistió en que actualmente hay dinero suficiente para Italia.

La UE activó anteanoche el plan para coordinar la evacuación de ciudadanos comunitarios de Libia, civiles o militares, y aprovechar los medios de los distintos países. “No se descarta lanzar una intervención militar humanitaria”, señalaron fuentes diplomáticas, a fin de evacuar europeos, pero sólo en “el peor de los escenarios”.

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