La tragedia golpea a un colombiano de Tudela

- Sicarios han asesinado en Colombia desde octubre a sus dos hijos, de 19 y 22 años, y a su cuñado - Orlando Serna lleva 5 años en la Ribera y no sabe por qué van a por su familia; están escondidos porque reciben amenazas

Diario de Navarra, JESÚS MANRIQUE . TUDELA, 20-02-2011

Con sólo echar un vistazo a las portadas de los periódicos de la ciudad colombiana de Palmira, a unos 20 km de Cali, queda clara la trágica situación que se vive en la considerada capital agrícola del país. Un día tras otro, sus alrededor de 300.000 habitantes se despiertan con crudas fotografías de personas acribilladas en el suelo y familiares a su alrededor llorando su muerte. Las estadísticas confirman los peores augurios. En 2010 se registraron 286 homicidios, récord de los últimos 6 años.
Además, se llevan a cabo con extrema violencia y la mayoría (un 86%) son por arma de fuego.

Toda esta situación que puede parecer lejana ha golpeado con inusitada dureza a un colombiano que está viviendo en la Ribera, entre Corella y Tudela. Es Belmar Orlando Serna Moncada, de 45 años, que llegó a España hace cinco y que no consiguió sus papeles hasta el pasado mes de octubre gracias al arraigo. Esta alegría de saberse legal y de haber logrado un trabajo en Corella (en una empresa de estructuras metálicas), se ha tornado en tragedia. En 4 meses han asesinado a dos de sus tres hijos y a su cuñado, todos con el mismo modus operandi: sicarios en moto les acribillaron a balazos.

Esta situación hizo que Orlando Serna lo dejara todo y emprendiera viaje a Colombia, donde ahora está con su mujer y su hija pequeña, de 17 años, las mujeres de sus dos hijos asesinados, un nieto de 2 años y otra nieta de 5.

Toda la familia se ha marchado de Palmira y se esconde en otra ciudad por miedo a que los sicarios quieran acabar con ellos. Mientras, Orlando está en contacto con la embajada porque ahora mismo sólo tiene un objetivo: pedir asilo en España y sacar a toda la familia de allí. Y tiene sus razones. Asegura que está recibiendo amenazas por teléfono, y que han aparecido panfletos en Palmira avisando de que si aparece alguien de la familia acabará como los tres fallecidos.

La razón de todo lo sucedido es, por ahora, una incógnita. Orlando cree que puede estar relacionada con la empresa de investigación que tenía su cuñado y en la que trabajaba uno de sus hijos; o con otro cuñado que es concejal y que denunció a otros políticos.

Así fueron los tres asesinatos en apenas cuatro meses, prácticamente de la misma forma.

22 de octubre: muerte de su cuñado

La primera muerte tuvo lugar el pasado mes de octubre en Cali. Óscar Emilio Villa Luna, cuñado de Orlando, murió a los 52 años después de que cuatro sicarios en dos motos le dispararan cuando iba a entrar a casa de una tía.

11 de diciembre: asesinato del hijo menor

El 11 de diciembre la tragedia volvió a golpear a esta familia. El hijo menor de Orlando, Jesús Serna Villa, de 19 años, fue asesinado cuando estaba en su taller de compra venta de coches y motos. Estaba precisamente sobre una moto cuando aparecieron unos desconocidos y lo mataron a tiros.

14 de enero: acribillado su hijo mayor

Pero éste no fue el último suceso de este tipo. El 14 de enero también caía acribillado el hijo mayor de Orlando. Diego Fernando Serna Villa, de 22 años, y que hasta que murió su tío trabajaba con él en la empresa de investigación y seguridad, fue abatido por los disparos de varios hombres en moto cuando iba a una casa del pueblo a cobrar un coche que había vendido.

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