Al día
Cae una red que controlaba prostíbulos por internet
Explotaban a jóvenes extranjeras en cuatro pisos de Madrid que vigilaban desde una vivienda en Arganzuela
Diario Vasco, , 14-02-2011La Policía Nacional ha desarticulado una organización dedicada a explotar sexualmente a jóvenes extranjeras en cuatro pisos de Madrid, prostíbulos que eran controlados a través de cámaras conectadas a internet, y ha detenido a once de sus integrantes, entre ellos, a los dos máximos responsables de la red. La organización disponía de un centro de operaciones desde donde se controlaban las cámaras en el barrio madrileño de Arganzuela. La Policía ha identificado a 17 personas que se hallaban en situación irregular en España.
A los arrestados se les imputa delitos relativos a la prostitución, contra la salud pública, trata de seres humanos y asociación ilícita. Entre los detenidos también se encuentran dos recaudadores, tres telefonistas y cuatro encargadas de los prostíbulos.
La investigación comenzó tras la denuncia interpuesta por una extrabajadora de la red. Esta relató que varias personas obligaban a mujeres jóvenes a ejercer la prostitución. La Policía logró identificar a los cabecillas Jeverson E.S. y Tatiane A.F, que vivían en el citado piso de Arganzuela que servía de base para dirigir al resto de la organización, así como a los dos lugartenientes William T.A. y Alexandra Cornelia M., cuya función era recoger la recaudación de cada casa de alterne. Vivían en un piso superior dentro del mismo bloque de viviendas.
Tras la identificación, los agentes lograron averiguar la ubicación de los pisos donde las jóvenes se dedicaban a la prostitución. En primer lugar, entraron en la vivienda donde residían los responsables de la red cuando éstos dormían, mientras dos telefonistas controlaban las casas de alterne a través de las imágenes que proyectaban tres grandes pantallas de televisión y dos ordenadores.
Ochenta móviles
Las telefonistas disponían de una mesa llena de teléfonos para recibir las llamadas y concertar las citas con los clientes y de tres pizarras donde, a modo de «planning», figuraban los nombres de las jóvenes y el lugar en que estaban. En los seis registros practicados se han intervenido más de ochenta móviles, material informático, numerosa documentación y una caja fuerte para la recaudación.
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