El 'Gran Hermano' del sexo

El Mundo, L. F. DURÁN, 14-02-2011

La última red de prostitución desarticulada en Madrid había incorporado todas las nuevas tecnologías en su negocio fraudulento del sexo. Para vigilar a las mujeres explotadas habían instalado cámaras de seguridad en cada uno de los cuatro pisos donde se producían los contactos. Todo lo controlaban por internet desde un piso franco ubicado en la calle de Embajadores, según la Jefatura Superior de Policía. En la operación se han detenido a 28 personas, 11 de ellas eran mujeres brasileñas y paraguayas que se encontraban en situación irregular en España. Los cerebros de la trama eran una pareja brasileña sin antecedentes y que podían ganar al mes cerca de 30.000 euros. La operación realizada por la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación fue iniciada tras una denuncia de una de las mujeres brasileña que estaba secuestrada por la red. Trabajaba sin cesar las 24 horas del día y todo lo que ganaba por sus citas (70 euros a la hora cobraba a los clientes) lo entregaba a la organización.

A los arrestados se les imputa delitos relativos a la prostitución, contra la salud pública, trata de seres humanos y asociación ilícita. Ente los detenidos están dos recaudadores, tres telefonistas y los cuatro encargados de cada uno de los prostíbulos, todos en el distrito Centro de Madrid.

Las averiguaciones policiales permitieron a los agentes identificar a los cabecillas de la red Jeverson E.S. y Tatiane A.F., que vivían en un piso de la calle de Embajadores en Arganzuela. Este inmueble servía de base para dirigir al resto de la organización, así como a los dos lugartenientes William T.A. y Alexandra Cornelia M., cuya función era recoger la recaudación de cada casa de alterne. Ambos vivían en un piso superior dentro del mismo bloque de viviendas.

Posteriormente, los agentes lograron averiguar la ubicación de los pisos donde las jóvenes brasileñas y paraguayas se dedicaban a la prostitución.

En la redada policial, efectuada la semana pasada, entraron primero en el piso donde residían los cerebros de la red cuando éstos dormían. En ese momento dos telefonistas controlaban las casas de alterne a través de las imágenes que proyectaban tres grandes pantallas de televisión y dos ordenadores. El líder de la trama trató de arrancar los routers para evitar que la Policía conociese como controlaban los pisos.

Las telefonistas disponían de una mesa llena de móviles para recibir las llamadas y concertar las citas con los clientes. También contaban con tres pizarras en las que, a modo de planning, figuraban los nombres de las jóvenes y si estaban disponibles.

La Policía estima que operaban desde hace un año y medio a raíz de las facturas de alquiler que se han encontrado. Esta red se publicitaba en páginas de internet de anuncios eróticos a nombre de mujeres particulares en los que mostraban fotografías, sus teléfonos móviles y correos electrónicos.

Entre las víctimas que estaban siendo explotadas hay un total de 38 mujeres. Los dos jefes carecían de antecedentes y se encontraban en situación irregular en España. Las chicas explotadas dormían en habitaciones con seis literas en las que apenas había espacio para desplazarse. Algunas lo hacían en los mismos pisos donde eran obligadas a ejercer la prostitución.

En los seis registros practicados se han decomisado más de 80 teléfonos móviles, material informático, numerosa documentación y una caja fuerte donde almacenaban el dinero recaudado.

La investigación ha sido llevada a cabo por el Grupo VII de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de Madrid. Los agentes sospechan que los encuentros en los pisos eran grabados en los discos duros de los ordenadores que todavía no han sido examinados.

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