Marihuana

Diario de Noticias, Silvia Tapiz, 12-02-2011

Tengo un amigo al que la Policía ha parado, ha requisado su dinero y se lo ha llevado a comisaría como a un delincuente. Queda pendiente de algún juicio, alguna multa, no sé. Mi amigo Aliu no comprende. Le pillaron comprando marihuana que, paradójicamente, se puede consumir pero hay que comprarla en el mercado negro con el peligro de detenciones que, a la vista está, eso supone. Mi amigo Aliu es muy fácil para detener, muy cómodo y seguro para cubrir el expediente: es inmigrante, negro, con su look coqueto y orgulloso de rasta auténtico. Sólo quisiera trabajar. Es un soldador fino, pero vive de trabajos eventuales y precarios. Tiene una enfermedad crónica que se llama sida y la marihuana le ayuda. Le da ganas de comer y de dormir. Es su compañera en sus momentos bajos. La necesita. Pero a Aliu le ha cogido la Policía. Él les explica todo esto pero, como digo, es fácil coger a Aliu.

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