El detenido por el crimen de Pedralba se declara inocente ante la jueza
Las Provincias, , 11-02-2011La jueza que instruye el crimen de Pedralba ordenó ayer el ingreso en prisión sin fianza del temporero marroquí acusado de violar y matar a golpes a Mari Carmen Ortiz. La magistrada imputa a Bouker M. un delito de agresión sexual y otro de homicidio tras las pruebas incriminatorias obtenidas por la Guardia Civil.
El sospechoso, que no guardaba ningún tipo de relación con la víctima, ni de amistad ni sentimental, fue detenido en una pensión de Murcia después de que supuestamente violase a otra mujer en Torre Pacheco.
Según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, Bouker M. prestó declaración ayer por la mañana en el juzgado de instrucción número 6 de Llíria. «Soy inocente», aseveró varias veces para contestar a las preguntas de la jueza y el fiscal. Estas palabras fueron prácticamente las únicas que pudieron arrancarle en un corto interrogatorio que apenas duró media hora. Una traductora y la abogada de oficio del presunto homicida estuvieron también presentes en la comparecencia judicial.
El cuerpo sin vida de Mari Carmen Ortiz, de 56 años, fue encontrado desnudo y con signos de violencia en su domicilio. La autopsia desveló que la víctima había sido violada, anal y vaginalmente, y golpeada hasta la muerte. El crimen dio origen a una ardua investigación, que fue asumida por el Grupo de Homicidios y la Policía Científica de la Guardia Civil de Valencia. En una minuciosa inspección, los especialistas lograron aislar restos orgánicos y huellas dactilares del asesino.
La búsqueda del criminal hizo que, durante semanas, prácticamente todos los vecinos de la localidad que habían tenido algún contacto con la mujer se convirtieran en sospechosos. Muchos de ellos, más de 150, se sometieron a pruebas voluntarias de determinación del ADN, con el fin de colaborar en la investigación y demostrar que estaban libres de cualquier sospecha.
El cerco al autor del crimen se estrechó cada vez más con las indagaciones que realizaron varios guardias civiles. Casa por casa, los agentes se entrevistaron con todos los hombres que tenían un perfil determinado. El fontanero, los albañiles que rehabilitaron la casa donde apareció el cadáver, varios alumnos de la víctima, repartidores, comerciantes, tres inquilinos magrebíes y vecinos de la mujer asesinada fueron interrogados por separado.
La exhaustiva investigación de la Guardia Civil dio resultado con la identificación del presunto asesino: Bouker M., un marroquí sin antecedentes policiales que vivió durante un tiempo en la calle Colón de Pedralba. El temporero desapareció cuando los agentes del laboratorio de criminalística de Valencia comenzaron a realizar las primeras pruebas de ADN.
La localización de su paradero no era sencilla debido a la precauciones que en apariencia adoptaba. Todo apuntaba a que había huido del pueblo y que, desde ese momento, había llevado una vida lo más discreta posible, cambiando de ciudad cada cierto tiempo para pasar desapercibido.
Detención en Murcia
La búsqueda del asesino por parte de la Guardia Civil no cesó. Y el pasado día 31 de enero, el principal sospechoso del crimen de Pedralba fue detenido por violar presuntamente a una mujer en Torre Pacheco (Murcia). El hombre fue arrestado por la Guardia Civil en una pensión de Murcia.
Los agentes comprobaron que el detenido era buscado por la Guardia Civil de Valencia, por lo que avisaron a sus colegas. Horas después, miembros del Grupo de Homicidios de la Benemérita de Valencia se desplazaron a Murcia y se hicieron cargo del arrestado. Las pruebas biológicas y las huellas dactilares sitúan a Bouker M. en la escena del crimen. Ante tales evidencias, la jueza de Llíria que instruye el caso decretó ayer su ingreso en la cárcel.
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