Menores de bandas latinas causan estragos en la calle

Grupos de jóvenes de la mara Salvatrucha buscan ganarse un lugar en la pandilla con actos violentos y cargados de crueldad

La Vanguardia, Enrique Figueredo , 11-02-2011

El panorama de las bandas latinas en Catalunya, y especialmente en Barcelona y su área metropolitana, sigue su proceso de mutación. En el hábitat de estos grupos aparecen nuevas especies que desestabilizan el ecosistema y hace que los grupos se enfrenten y que otros se desplacen. Informes internos de los Mossos señalan que los miembros de menor edad de la llamada mara Salvatrucha o MS13 están detrás de los últimos sucesos de gravedad –algunos con resultado de muerte– que se han registrado en Barcelona en el mundo pandillero. Los miembros más pequeños “quieren demostrar su mayor arrojo y su crueldad” ante los compañeros más maduros, explica una fuente policial. Ese proceso está desestabilizando el equilibrio de las bandas.

Los citados estudios policiales apuntan a que en el interior de la MS13 se ha producido una especia de división generacional que agrupa a los miembros más pequeños, a los medianos y a los considerados grandes o de mayor edad y peso en la toma de decisiones. Los que están en la cúspide son los que ordenan y los más pequeños los que obedecen y, en ocasiones, lo hacen yendo más allá de las órdenes recibidas.

La aparición oficial de la MS13 o de la mara 18 –otra banda rival– en Catalunya se fecha en torno al 2007. Se detectaron pequeños asentamientos en Girona y en Barcelona. No en vano, fue en una discoteca gerundense –Enjoy Latino– donde en enero del 2008 se dio el primer caso de homicidio vinculado a las maras. Un joven recibió un disparo con un arma de fabricación casera.

En estos momentos, son los más jóvenes miembros de la MS13 los que están causando los mayores estragos. Sin embargo, los especialistas policiales confían en que este fenómeno remitiría casi de inmediato si se llegara a la cabeza de los grupos, a los más mayores, a los que seguramente participaron de la actividad de las bandas en América Latina, pero que ahora están aquí ya sea por reagrupación familiar o por huir de la justicia de sus países. La identificación de estos cabecillas es clave desde el punto de vista de la estrategia policial.

El ataque con navajas a un chico de 14 años de origen peruano el pasado lunes en la estación de metro de Tarragona parece ser el último episodio de violencia urbana en el ámbito pandillero. Todo parece indicar que los agresores eran miembros jóvenes de la MS13, como lo fue el chico de la misma edad que fue detenido en diciembre del año pasado acusado de matar a otro joven en la parada de metro de Hospital Clínic.

Después de cada uno de estos graves casos, los Mossos extreman la vigilancia en aquellos lugares que son punto de reunión de los pandilleros. No puede descartarse un intento de venganza. De confirmarse que los autores de los navajazos en la estación de Tarragona fueron miembros de la MS13, ello supondría una incursión en un territorio que los latin kings consideran suyo. Eso es una provocación, desde el punto de vista de los reyes latinos. Los alrededores de la parada del metro de Tarragona es la cuna de una de las más potentes facciones de los latin kings en Barcelona. Dichas facciones se denominan capítulos en la jerga pandillera. Esa zona de dominio latin se denomina Tarragona City. Aunque son un grupo escindido de una organización mayor, el capítulo Tarragona City ha sido muy potente y se cree que lo sigue siendo porque, además, tiene íntimas relaciones con otro pujante capítulo como es el llamado Cornellà City, que, como su nombre indica, tiene su asentamiento en esa ciudad del Baix Llobregat.

Las bandas tienen una componente territorial muy fuerte. Dejan sus firmas mediante grafitis en aquellas plazas y esquinas que se convierten en sus puntos de reunión. La MS13 está haciendo incursiones o caídas –como se denomina en el argot pandillero– en zonas de los latin kings, que atraviesan un momento en el que parecen estar fortaleciéndose.

La apropiación del espacio público es una de las especialidades de las bandas. Precisamente, esta semana, tanto el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, como el conseller de Interior, Felip Puig, se conjuraron para mejorar la coordinación policial cara a hacer más seguro el espacio urbano, durante la primera reunión que ambos han celebrado.

El herido no es un latin king

Los Mossos d’Esquadra insisten en que el chico de 14 años atacado a navajazos en el metro de Tarragona no es miembro de los latin kings, salvo que aparezcan datos que señalen lo contrario. Sin embargo, fuentes del caso recuerdan que el menor ya fue víctima de un ataque de menos gravedad en la misma parada del metro hace unos meses. Quienes le atacaron se cree que también eran miembros jóvenes de la mara Salvatrucha.

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